El segundo aniversario de la constitución del Gobierno de Rajoy no ha podido celebrarlo el PP como hubiera sido su deseo. Han pasado una semana de gran tensión donde han quedado muy tocados el presidente de honor, José María Aznar, el presidente de Madrid, Ignacio González, y el corazón del PP, la sede de Génova 13, donde por primera vez en su historia entró la policía para registrar durante 14 horas los documentos de la contabilidad del partido. Y por si fuera poco en la misma semana también la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha declarado como testigo en el caso Gürtel.
Si además unimos que María Dolores de Cospedal está en el centro de muchas de las críticas internas. Todo el mundo admite que ella está sufriendo el coste por cosas que pasaron cuando ella aún no mandaba, y le reconocen que ha sido quien con más dureza se enfrentó a Luis Bárcenas. Pero, pese a eso, se ha convertido en el parachoques de Rajoy en el caso Bárcenas y sobre todo, en la secretaria general del día en el que el PP fue registrado por la policía, algo que no sucedió ni siquiera con el escándalo del caso Naseiro. Algunos interpretaron como un golpe a Cospedal y su equipo las palabras de Rajoy del viernes: “Vamos a colaborar con la justicia, esas son las instrucciones que he dado, y es lo que se está haciendo”. El auto del juez dice lo contrario, que el PP no ha facilitado todos los papeles, y por eso Pablo Ruz mandó a la policía a requisarlos.
Y si ya fue muy criticado internamente el borrado de los ordenadores, esta nueva estrategia de atacar a la policía y al juez por su último auto también está sufriendo un importante rechazo. “Enfadar a un juez de la Audiencia Nacional muy respetado como Ruz no es lo más inteligente que se puede hacer”, resume uno de ellos. En el entorno de Cospedal, sin embargo, siguen diciendo que el juez se equivoca, que el PP entregó todos los papeles que tenía que dar en agosto, y que todo está en orden y no hay ningún pago en b de la obra de la sede. Y no lo dicen solo en público y en comunicados. También se lo cuentan a los pocos dirigentes que se animan a preguntar.
En este ambiente, el Ejecutivo ni siquiera ha organizado ningún acto por los dos años de la toma de posesión (el 21 Rajoy, el 22 los ministros). Al menos no en público. El viernes por la noche, el presidente invitó a cenar en La Moncloa a sus ministros, en una forma de celebrar el aniversario. Y el ambiente fue muy agradable, según algunos de ellos. Los escándalos no formaron parte de las conversaciones, y el discurso de Rajoy se centró en la economía y en agradecerles que hayan resistido estos dos años durísimos. “Han sido dos años pero nos han parecido 20”, resume uno de ellos.
Es significativo que el presidente no dijera allí una palabra sobre el registro de la sede que había concluido esa misma mañana, lo que da idea de su intento por borrar el caso Bárcenas de su agenda pública y privada. Todo se lo ha dejado a Cospedal, es ella la que asume la gestión y el coste político. Tampoco se habló de cambios, algo que el presidente no comenta con nadie. “Este es un Gobierno totalmente de confianza del presidente, más que ningún otro en democracia. Lo ha hecho él, sin equilibrios territoriales, somos su gente. Por eso para él será muy fácil prescindir de quien quiera, no va a haber resistencias”, explica uno de ellos. Aunque nadie ve ambiente de cambio salvo lo imprescindible si algún ministro va en la lista europea.
Rajoy apenas tiene presencia pública estos días -salvo el tradicional saludo a las tropas españolas- hasta que el viernes 27 ofrezca su tradicional rueda de prensa de fin de año, que será la única de este tipo en La Moncloa en todo 2013 porque la habitual de julio se canceló.
Un aniversario que además tiene como fondo la Ley del Aborto y el incendio que ha traído consigo entre la sociedad. Mal se le presenta el 2014 al Rajoy si no es capaz de solucionar tanto frente como tiene abiertos en su partido y en el pueblo español. Si no se propone cambiar todo este desaguisado, seguramente terminará la legislatura como el presidente más nefasto de la historia de España.
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