Sin lugar a dudas, las navidades son día de fiestas que conducen a los humanos a cometer infracciones uqe en otras fechas serian imposible que pudieran cometerlas.
Los medios de comunicación nos mantiene informados de casos muy significativos tales como el caso de una concejal de un ayuntamiento de nuestra geografía que en la tarde del día 24 conduciendo su coche atropelló a una anciana que terminó con sus huesos en un hospital. La conductora edil del PP dio en el control de alcoholemia correspondiente tres veces por encima de lo normal. La cosa terminó con la dimisión de la edil de todos sus cargos como un gesto de responsabilidad que se debe tener en cuenta en este país donde nadie dimite aunque sea un corrupto confeso.
Otro caso llamativo es el de una médico que estaba realizando el día 25 de diciembre una guardia de 24 horas en el dentro de Salud San Hilario, de Dos Hermanas. Por la tarde, varios pacientes avisaron a la Policía Nacional para advertir que la doctora se encontraba con síntomas evidentes de haber ingerido una dosis importante de alcohol.
La doctora, que se sometió voluntariamente a la prueba de alcoholemia, triplicaba la tasa de alcohol permitida en sangre para conducir. Los agentes llamaron al coordinador de turno del SAS, que acudió al ambulatorio. La Policía ha abierto diligencias sobre lo ocurrido y enviará un informe al juzgado.
Pero para el pueblo llano, ninguno de estos dos casos les llama la atención si recuerdan como el ex presidente José María Aznar decía hace unos años con motivo de una campaña del Gobierno contra el alcohol : “Quién es el gobierno para decirme a mí lo que debo beber”. Así que no nos extrañemos que ocurran esto casos si son personas que hacen de las palabras del ex presidente, un dogma.
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