Para muchos socialistas, su llegada a la Secretaría General ha supuesto volver a tener ilusiones en lo que su partido podría hacer en la política española.
Esta renovación, ha sido esperada con la sola idea de que a través de Pedro Sánchez se pueda cambiar la forma de gobernar en este país y además arrinconar al partido gobernante para conseguir un mayor bienestar de la sociedad y alejarlo de una política económica basada en los recortes de derechos y de hacer todo lo que desde Alemania ha marcado la Sra. Merkel.
Con esas ideas los socialistas creen que sus nuevos líderes actuaran a partir del próximo lunes que se abre el nuevo curso político.
En apenas dos meses, el secretario general del PSOE deberá afrontar sus primeros retos políticos, aunque ha concentrado gran parte de su actividad en tan solo tres días. El 8, 9 y 10 de septiembre.
Este lunes habrá Ejecutiva Federal, pero no será hasta la reunión de la siguiente semana cuando Sánchez tome sus decisiones en cuanto a los equipos de dirección que deben formar los grupos parlamentarios del Congreso, del Senado y del Parlamento Europeo.
En principio, todo apunta en que confiará en sus amigos. Óscar López en el Senado; y Antonio Hernando en el Congreso, como portavoces de ambas Cámaras. Y aún no se ha desvelado si Elena Valenciano continuará siendo la jefa de la delegación de los eurodiputados españoles en Bruselas. Pero no se descartan sorpresas y, sobre todo, algunos cambios en estas previsiones para dar un mayor protagonismo a las mujeres en estos altos cargos de representatividad.
El día después, el 10 de septiembre, debutará en la sesión de control al Gobierno. Frente a un Rajoy que ha intervenido más de 300 veces en este formato de debate, Pedro Sánchez tendrá que afrontar el reto por primera vez, lo que tiene sus ventajas e inconvenientes, pero los focos mediáticos estarán claramente ese día puestos en su intervención.
El sábado 13 de septiembre o, como mucho una semana después (20 de septiembre), se tendrán que enfrentar al primer Comité Federal del PSOE en el que se deben fijar el calendario de las primarias. Ahí, también, el nuevo líder del PSOE deberá tomar o consensuar una decisión para fijar el proceso interno de elección de candidatos del PSOE a la Presidencia del Gobierno, así como a las elecciones autonómicas y a las Alcaldías más importantes.
Todos indica que las primarias a las municipales y autonómicas se celebrarán este otoño, y que se dejará para después de esas elecciones la decisión de quién será el aspirante socialista a la Presidencia del Gobierno.
Aún no se han planteado quién subirá a la tribuna del Congreso en el debate parlamentario de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2015, pero da por hecho que Pedro Sánchez se medirá con el ministro de Hacienda, Cristóbla Montoro. Sánchez es doctor en Economía y conoce perfectamente las Cuentas del Estado. Es la sesión más importante que resta hasta final de año y una oportunidad para el nuevo líder socialista.
Con todos estos retos y principalmente la forma de solucionarlo, los socialistas verán si han elegido a la persona más idónea para la Secretaría General. Sería una catástrofe que Pedro Sánchez no diera la talla y se alejara de lo que de él esperan los militantes.
El país necesita un partido en la oposición agresivo, que acose al gobierno en cada Ley o cada recorte que intente hacer. Si no fuera así, en las elecciones próximas seguirá el declive de un partido centenario.