Los españoles no pueden olvidar cuando nuestro viejo rey Juan Carlos I en unas fiestas navideñas nos aseguró que “ los españoles éramos todos iguales ante la Ley”. Muchos le creyeron, otros pusieron en duda que ante la Ley no se produjeran privilegios según fuera su poder económico y los menos “ pasaron “ del tema porque su incredulidad no le permitían ni tomar en cuenta las afirmaciones reales.
Desde hace años estamos viendo como al juez Castro se le ponían todas las trabas posibles en el caso Noos, en el que el fiscal del caso en algunos momentos parecía el abogado defensor de la Infanta colocándose en contra de los criterios del juez instructor favoreciendo las tesis de los abogados defensores de la hermana del rey Felipe.
Terminada la instrucción, en la misma se fija una cuantía por el juez de 2.697.150 euros como fianza de responsabilidad pecuniaria, pero ayer, la Audiencia de Palma ha acordado rebajar esa fianza hasta los 449.525 euros
Después de que el juez del caso Nóos, José Castro, rechazara rebajarle la fianza, la defensa de la infanta recurrió el pasado junio ante la Audiencia alegando que consideraba la cuantía injustificada y “absolutamente desproporcionada” y reclamando que le fuera reducida de los 2.697.150 euros fijados por el magistrado a los 587.413 euros que ya depositó en el juzgado el pasado diciembre.
Al leer esta noticia nos vino a la memoria las palabras del padre de Doña Cristina y – como buen español – pensamos enseguida que la Audiencia será poseedora de la verdad y que no ha tenido nada que ver la categoría social de la Infanta.
Pensamos que por encima de las personas y su poder, están las leyes y estas deben ser igual para todos y cumplirse empleando para ello una palabra sagrada : “Justicia”. Así debe ser, porque lo contrario ya no se le podría llamar "Justicia " sino " Injusticia".