La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha vuelto una vez más a creerse que es muy lista y el resto de los españoles unos idiotas, Esta Sra. que no reparó en tener un jaguar en su garaje, que no sabía de donde salía el dinero de los cumpleaños de sus hijos o por qué le hacían regalos de gran valor económico ha anunciado que durante los seis primeros meses desde la entrada en vigor de su reforma sanitaria se ha logrado ahorrar 3.063 millones de euros, un 42% de los 7.267 millones previstos con las medidas que entraron en vigor el pasado mes de abril.
Así lo ha aseverado durante su intervención en la Comisión de Sanidad del Congreso, donde acumulaba desde hace un año más de 50 peticiones de comparecencia por los grupos de la oposición. La ministra ha batido records de incomparecencias en la Cámara Baja. No ha atendido ni una sola de las solicitudes que ha presentado la oposición para que explique sus reformas y recortes de gran calado en sanidad, dependencia e igualdad.
"Hemos tenido que tomar decisiones muy duras y muy difíciles, en medio de un contexto económico internacional adverso, y con una oposición más preocupada de destruir que por aportar. Pero lo hemos hecho, con rigor, seriedad y sentido de la responsabilidad", ha aseverado la ministra.
La ministra también ha defendido la exclusión de los inmigrantes en situación irregular de la tarjeta sanitaria, "por más que quisiéramos, no podemos pagar la sanidad a todos los ciudadanos que vienen a España", y la desfinanciación de más de 400 medicamentos, que ha permitido financiar otros medicamentos nuevos.
También ha recordado los recursos de inconstitucionalidad ante las tasas del euro por receta de Cataluña y Madrid, y también el interpuesto a la Junta de Andalucía por la subasta de medicamentos. "Hubiésemos recurrido igualmente, se tratase del Gobierno que se tratase", ha reconocido.
"Dejemos cuanto antes las demagogias, y centrémonos en lo que realmente importa, que los ciudadanos tengan a acceso a una sanidad pública, universal, gratuita y de calidad, independientemente de donde viva y de quien preste el servicio", ha aseverado.
" Mato no comparecía en la Comisión de Sanidad del Congreso desde hace algo más de un año y acumulaba 52 solicitudes de los distintos grupos parlamentarios.
“Acude a comparecer tarde y mal”, le ha recriminado a la ministra el diputado del PSOE Jose Martínez Olmos, crítica a la que se ha sumado su compañera de partido, Rosa Aguilar, quien la ha acusado de querer evitar dar cuenta de lo que estaba haciendo al frente del Ministerio.
Martínez Olmos ha acusado a Mato de perjudicar con sus decisiones la salud de muchos ciudadanos, por lo que ha anunciado que su partido presentará una iniciativa para instar a que se evalúe el impacto que la reforma sanitaria ha tenido en la salud de los españoles. En este sentido, ha asegurado que hay pacientes que a mitad de mes ya no pueden acceder a los medicamentos e incluso algunos de ellos dejan de tomarlos o varían la pauta estipulada por su médico.
También la diputada de CiU Concepció Tarruella ha pedido que se elabore un estudio “veraz y real” del impacto económico que las reformas emprendidas por el Gobierno ocasionan en aquellas familias con personas dependientes a su cargo. “Creemos procedente que se renueve la titularidad del Ministerio de Sanidad”, ha inquirido el diputado socialista para exigir después la renuncia de Mato.
También ha pedido la dimisión de la ministra el diputado de Izquierda Plural Gaspar Llamazares, quien le ha espetado que no debería haber aceptado el cargo ni mantenerse ahora al frente del Ministerio porque “no está en condiciones”. “No debe continuar en el Ministerio, por el bien de la sanidad pública española, por el bien del Gobierno y por su bien”, ha aseverado.
En la misma idea ha incidido el diputado del grupo mixto, Joan Baldoví. “Deje el Ministerio, por engañar a la gente y por imponer medidas que causan un gran sufrimiento” a los ciudadanos, ha insistido.
En su comparecencia, Mato ha admitido que el Gobierno ha tomado medidas que suponen “un esfuerzo enorme para los ciudadanos”, especialmente en caso del copago farmacéutico de los pensionistas, “pero se le pide más a quien más tiene”, ha asegurado.
En este sentido, ha anunciado que habrá nuevos tramos de aportación farmacéutica en función de la renta y ha negado que haya “ni una sola persona” que esté dejando de tomar su medicamento por cuestiones económicas.
Mato ha dado a conocer el dato sobre el gasto farmacéutico en enero de este año, que supone un ahorro de 118 millones de euros, un 13 por ciento menos con relación al mismo mes del año anterior, con lo que el ahorro interanual es de 1.408 millones de euros.
Mato ha anunciado la presentación en las próximas semanas del Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social “con medidas concretas y específicas para luchar contra la pobreza”, así como la próxima aprobación en el Consejo de Ministros del Plan Estratégico de Infancia y Adolescencia 2013-2015.
Ha destacado también que el Ministerio trabaja en una nueva ley del Tercer Sector de Acción Social que dé estabilidad financiera a las ONG y en el Plan Integral de Apoyo a la Familia en la que la conciliación será “una de las grandes prioridades”.
Lo último que podemos decir es que si esta ministra piensa sacar más leyes, nos veremos los españoles muriendo por no poder pagar los medicamentos. Para mí, es de vital importancia que esta Sra. se vaya a su casa y que ocupe su puesto alguien con conciencia y conocimientos de la Sanidad, si así no fuera que Dios nos coja confesados en los próximos años.