Vuelve a los medios de comunicación José María Aznar para poner a “caldo” a muchos que le criticaron por su entrevista en Antena 3 y ha dicho cosas como las siguientes:
· “A mí lecciones de lealtad a mi partido no me las da nadie”,
· “Al partido que yo contribuí decisivamente a refundar, desarrollé, lance y convertí en un partido de Gobierno, lecciones, cero. De nadie. Y lecciones de lealtad a mi país, tampoco. Me parece que en las últimas semanas he prestado un servicio relevante al PP. Y si me pregunta, sí aquí estoy”.
· Aclara que su reaparición política ha servido para “corregir” aquella actitud que se escenificó en la rueda de prensa del 26 de mayo, tras el Consejo de Ministros “donde se arroja la toalla sobre el futuro de España”, cuando el Gobierno reconoció que no crearía empleo en esta legislatura.
· Ha reconocido que no ha mantenido ningún contacto con Rajoy después de su entrevista en Antena 3 y que en estos años sólo ha tenido “una conversación larga” con su sucesor. “Si una persona quiere algo o le interesa, llama, si no, no llama”, ha apostillado, antes de recordar que le “nombré cinco veces ministro, lo nombré vicepresidente y le propuse como candidato”.
· No ha querido incidir en su cabreo con la actual dirección de su partido por dejarle desamparado desde que se hicieron públicos los papeles de Bárcenas sobre los presuntos sobresueldos irregulares, un malestar que fuentes próximas a él han ido filtrando los últimos meses. “Nunca he pedido nada a mi partido. Yo no sé qué dicen esos papeles ni las decisiones que puedan tomar otras personas, ni quiero condicionarlas. Digo lo que creo que tengo que decir y nada más”.
· Ha sido cuidadoso al referirse a Luis Bárcenas, cuando se le ha preguntado si cree normal que haya acumulado 47 millones de euros. “No lo sé, ni si eso es así, no voy a prejuzgar nada. Digo que cuando tuve conocimiento de actuaciones irregulares actué con contundencia”.
· En cuanto a los datos que le implican en el caso Gürtel y su ramificación del caso Bárcenas, Aznar ha advertido de que “si alguien pone en duda mi honorabilidad personal, están los tribunales de Justicia”. Ha recordado que “ya lo hecho y lo seguiré haciendo si fuere necesario”.
· Ha vuelto a poner en tela de juicio la gestión del Gobierno y de su presidente en todas las materias y ha vuelto a enumerar las reformas que él cree que hay que hacer, con total claridad y sin ningún tipo de miramiento.
· “Bajar los impuestos me parece una medida excepcionalmente oportuna y conveniente. No estamos hablando solo de bajar algo que se ha subido sino de una reforma que suponga una extensión de la base de contribuyentes para ayudar al crecimiento económico y que se produzca una mayor recaudación. Lo hicimos en 1999 y en 2003”, ha afirmado.
· Ha criticado la mano blanda del Ejecutivo frente a “los desafíos secesionistas”, especialmente el catalán y el vasco. En su opinión, ningún partido da el mensaje que hay que dar, tampoco el PP. Cree que el desafío requiere “una definición, una política y una articulación” que no ve. “Si no existe un mensaje contrario” a lo que defienden los nacionalistas “es porque nadie
· Aznar ha reconocido lo que al PP le ha costado mucho admitir: “la derrota de ETA”, conseguida durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Eso sí, le ha dicho claramente a Rajoy que “sería incomprensible que derrotada ETA le regaláramos la victoria”. En ese sentido ha puesto tareas al PP respecto al plan del nuevo lehendakari “que dice ‘acabemos con el terrorismo dándole la razón a los terroristas’. Yo espero que el PP plantee enmiendas a la totalidad”. Y si no se hace, convendría que se hiciera”.
· Aznar ha reprochado al Gobierno de Rajoy que dejara pasar “la oportunidad” que le dio la mayoría de 2011 en un comienzo de la legislatura para hacer las reformas que en su opinión había que afrontar. Y ha advertido a su partido que “ahora” hay otra oportunidad y “no podemos permitirnos desaprovecharla”.
No sabemos lo que pensará Rajoy al leer en el ABC del día de hoy esta entrevista que le han realizado a su antiguo jefe y camarada, pero estamos seguros que Rajoy lo está pasando muy mal con el caso Bárcenas y ahora le ataca Aznar por donde más le pueda doler que es su forma de gobernar. Este es el principio de una “ muerte “ anunciada si Rajoy no consigue que Aznar y esperanza Aguirre le apoyen en la política que está empleando.