Desde hace muchos años, en todos los colegios de nuestro país se ha debatido sobre el tema de “ los deberes “ a los estudiantes de Primaria y de Secundaria.
Para los maestros, la necesidad de que los alumnos empleen cierto tiempo en casa para repasar lo que se hace en la clase cada día es también un sistema para que los padres conozcan el progreso de sus hijos en las diferentes materias.
Pero de un tiempo a esta parte, no sabemos si es porque los profesores se han pasado de rosca y marcan mucha tarea, o porque los padres quieren que sus hijos no muevan ni un lápiz cuando llegan al hogar aunque les tengan cuando salen de la escuela en diferentes actividades que hacen que los niños lleguen rendidos a sus casas y sin posibilidades de ni siquiera abrir el libro, lo cierto es que se ha declarado una guerra entre familias y docentes en las que los perjudicados son siempre los alumnos.
La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), que agrupa a 12.000 asociaciones de la escuela pública, ha llamado este jueves a las familias a la insumisión contra las tareas escolares. Bajo la premisa de que hay que "recuperar el tiempo libre para los niños", va a pedir a los profesores que no pongan deberes para los fines de semana de noviembre. Si los docentes no les hacen caso, ha instado a las familias a negarse a que sus hijos los hagan, aunque esto les baje la nota.
Así lo ha anunciado el presidente de la Ceapa, José Luis Pazos, durante una rueda de prensa en la que ha presentado los resultados de una encuesta que han elaborado, subvencionada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, de la que se desprende que el 40,89% de las familias opina que sus hijos tienen demasiados deberes.
Según esta encuesta, realizada a 1.748 padres y 472 menores, la mayoría pertenecientes a la escuela pública, el 48,48% de los adultos entrevistados piensa que los deberes escolares afectan de forma negativa a su vida familiar y el 58,82% admite que sus hijos fueron perjudicados cuando los llevaron sin hacer.
Uno de cada cinco padres asegura que sus hijos hacen dos horas diarias de deberes. Esto, ha hecho notar Pazos, "da una suma de 10 horas a la semana". Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en España se ponen de media seis horas semanales de deberes, más que en la mayoría de los países.
La encuesta de la Ceapa también ha preguntado a los estudiantes: el 43% asegura que el tiempo dedicado a los deberes es mayor de lo esperado. Hay un 14,86% que piensa que lleva pocas tareas escolares para casa.
Cuando se les pregunta por su tiempo libre, el 50% dice que tiene menos de dos horas diarias para hacer actividades con sus padres y madres. El 33% afirma que le gustaría pasar más tiempo con ellos y el 25% considera escaso este tiempo.
El lugar más habitual de juego de los menores es su casa en el 45%. Los juegos colectivos copan sus preferencias. El 41% dice tener pocos sitios donde jugar en su barrio y un 10% denuncia que no tiene ninguno.
La Ceapa va a pedir a toda la comunidad educativa, especialmente a los profesores que no ponga deberes para los fines de semana de noviembre. En caso de que haya tarea, instará a las familias a "negarse a que sus hijos lo hagan y vuelvan con ellos sin hacer".
Para ello van a repartir entre las familias un documento que puedan entregar al colegio en el que se explica que "mi hijo no lleva deberes por una decisión familiar", parecido al que se entrega cuando hay huelga
¿ De verdad quieren hacernos creer que los alumnos cuando llegan a sus casas si no tuvieran deberes lo pasarían hablando con sus padres de sus problemas e inquietudes? Puede que eso ocurra en algunas familias pero por lo general, lo que puede ocurrir es que el chico o la chica libre de tareas dedique un tiempo a chatear con sus amigos, otro tiempo a ver su programa favorito de la Tele, a la cena, el aseo y la cama.
Los niños de hoy tienen cada día menos tiempo que aplicar a sus padres. Ellos tienen claro que su mejor amigo es el teléfono o el ordenador, sus padres quedan en segundo o tercer término y los padres lo saben.
Conseguir que no se pongan deberes puede ser bueno para el niño si fuera estudioso y ordenado, pero para el que pone poca atención en clase y no tiene unos padres que les puedan ayudar, la única manera de sacarles adelante es con deberes cada día que vaya creando en él un hábito de estudio y una responsabilidad. Si los padres logran que los deberes desaparezcan, que no se extrañen que el rendimiento de sus hijos no sea el mismo y si esto ocurre que no culpen a los profesores, que los culpables serán ellos por no saber cómo solucionar el problema de horarios y tareas en sus casas.
Nos causa risa, cuando se dice que en Finlandia – por ejemplo- los alumnos tienen un horario adecuado a las familias, que no hay deberes….. etc.
¿Pero que me están contando? ¿Cuántos alumnos tiene por aula? ¿ Cómo es su horario? ¿Cuantos profesores de apoyo tienen por materia? ¿ En que condiciones laborales están los docentes? ¿ Cuál es la relación familia- Colegio – docente?¿ Cuantas actividades hacen esos alumnos fuera del horario de clase e impuestas por sus padres?¿Quién se hace cargo del reciclaje de los profesores?.....etc.
Para llegar a una enseñanza como la de Finlandia es necesaria una nueva Ley de Educación , mayores partidas del gobierno para desarrollar los programas y sobre todo perder de vista los recortes que tan lamentablemente se han cebado con nuestra Educación. Así queridos amigos que para lograr todo este cambio es necesario que todos se involucren y muchos millones.