Mira por donde nos encontramos con el párroco del Santuario de la Misericordia de Borja, Florencio Garcés, de 40 años, al que ha detenido la Guardia Civil por presunta implicación en un delito continuado de apropiación indebida --unos 210.000 euros de los fondos de una parroquia--; dos delitos de simulación de delito, un delito continuado de abusos sexuales y un delito de coacción y blanqueo de capitales, según las investigaciones que la Guardia Civil ha llevado a cabo entre los meses de mayo y noviembre pasados a raíz de dos denuncias presentadas por el propio párroco.
Este es el cura de Santuario donde se contempla el ´Eccehomo´y en principio se pensó que podía ser dinero de las entradas de los turistas y foráneos que cada día visitan esta imagen, pero l elcalde de Borja, Fernando Miguel Arilla, ha reiterado que la detención no guarda relación alguna con la recaudación de los fondos obtenidos por las entradas.
"Se está hablando de unos 210.000 euros, cantidad muy superior a la que se recauda con la venta de las entradas para ver el ´Eccehomo´, que además se recoge todos los lunes, y sirve de apoyo económico a la residencia de ancianos de la Fundación Sancti Spiritus, donde hay 64 residentes, ha manifestado el alcalde.
El mismo alcalde ha asegurado que la cantidad que se ha recaudado por las entradas está en 56.000 euros y muy lejos de lo que se le imputa al párroco, sin contar una serie de delitos entre los que destaca el de abusos sexuales.
En la noche de ayer, y a la espera de pasar a disposición judicial, el cura abandonó el cuartel de la Benemérita. "Ante todo, respetamos el principio de presunción de inocencia", ha resaltado el alcalde Arilla, y "sentimos un gran dolor".
La detención de Florencio Garcés, de 40 años, se ha producido por su presunta implicación en un delito continuado de apropiación indebida --unos 210.000 euros de los fondos de una parroquia--; dos delitos de simulación de delito, un delito continuado de abusos sexuales y un delito de coacción y blanqueo de capitales, según las investigaciones que la Guardia Civil ha llevado a cabo entre los meses de mayo y noviembre pasados a raíz de dos denuncias presentadas por el propio párroco.
No nos produce pena alguna, si de verdad es el autor de estos delitos. Si así fuera que lo manden una buena temporada a algunos de los “ Hoteles del Estado” donde estamos seguros que será muy útil en la predicación de la palabra, si lo dejan Rouco y los suyos.
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