La Ley de Memoria Histórica en el artículo 15 establece que las Administraciones "tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos conmemorativos de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Cicivl y de la represión de la dictadura". Además, urgía al Ejecutivo a completar el catálogo de símbolos de este tipo para acelerar su retirada, tal y como también prevé la ley.
Pero con la llegada del PP al poder no solo no se cumple la ley, sino que cualquier posibilidad de que se cumpla tiene frente a la mayoría absoluta del PP en el Parlamento para abolir cualquier intento de exigencia de los partidos de la oposición.
Izquierda Plural y su impulsor, Joan Josep Nuet, lo han intentado: “Hay una paralización de la Ley de Memoria Histórica", ha comenzado el diputado en la Comisión Constitucional del Congreso. Después ha enunciado medidas adoptadas por el Gobierno del PP, como el cierre de la oficina de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, la eliminación de la partida presupuestaria para el cumplimiento de la Ley y la paralización en la retirada de símbolos de la dictadura.
En la votación, el PP se ha quedado solo, aunque sus votos han bastado para tumbar la iniciativa. Desde las filas de la oposición, uno a uno los representantes de PSOE, CiU, PNV, UPyD y el Grupo Mixto han dado el visto bueno a la proposición. "Mal vamos si tenemos que presentar iniciativas pidiendo que la ley se cumpla", ha destacado Feliu-Joan Guillaumes (CiU), "pero es oportuna, porque la ley no se está cumpliendo".
"Este debate tiene lugar porque el PP ha decidido derogar la ley de facto aunque sigue vigente. Ha aplicado una política sectaria y ostentosamente ideológica", ha denunciado Susana Sumelzo (PSOE). "Hay símbolos franquistas que figuran en edificios del Gobierno", ha insistido por su parte Irene Lozano (UPyD), "y una democracia no debe ni puede honrar jamás a una dictadura", ha sentenciado.
Contra estas peticiones de la oposición la portavoz del PP contestaba:
"Me entristece comprobar como 35 años después de la aprobación de la Constitución continúan removiendo asuntos superados". "Ustedes vuelven a sus complejos y al franquismo porque creen que les da votos". "Ustedes defienden el totalitarismo comunista". Con estas frases, dirigidas a la oposición, ha rechazado la diputada Belén Hoyo (PP) la propuesta de la Izquierda Plural, que reclamaba el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
Hasta el momento se han retirado 570 vestigios de la dictadura de los más de 700 que el Ejecutivo de Zapatero documentó hasta el año 2011. Frente a todas las críticas de la oposición, el PP ha defendido que el Gobierno cumple la ley y que "por encima de las ideologías y los símbolos se encuentran nuestros trabajadores y desempleados". La diputada Belén Hoyo ha terminado su intervención retando al grupo de la Izquierda Plural a condenar las dictaduras de Cuba y Corea del Norte.
Como era de esperar, las declaraciones de la diputada del PP son más propias de una figura del franquismo, que una diputada que debe respetar la Constitución y las Leyes que de ella emanen. Cierto es que desde hace 35 años se lucha por conceder el derecho que se merecen las víctimas del franquismo, pero- al parecer – a esas personas que fueron sacados de sus casas de madrugada y ajusticiados en cualquier lugar no se les considera victimas porque en las estructuras de esta sociedad, todavía siguen mandando los que vivieron a gusto con el dictador y sus descendencias.
Mañana saldrán a la calle un ejército de militantes del PP en apoyo a las víctimas del terrorismo, los únicos muertos que se reconocen por el gobierno del PP, los otros continúan en la sombra y como eran “ rojos” o republicanos, mejor es que sigan sin la posibilidad que sus familias les den sepultura como se merecen.
Y todavía, estos personajes de la derecha española, piden que la izquierda se sume a la manifestación de mañana como si en España solo existieran como victimas los asesinados por ETA.
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