El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, ha dado su última rueda de prensa antes de abandonar el cargo con un significativo mensaje: “los católicos estamos siempre con el Papa, no porque sea este o aquel, sino porque es el sucesor de Pedro, vicario de Cristo y la cabeza del Colegio Episcopal”. Además, ha añadido que en el caso de Francisco es “muy fácil” estar con él porque tiene “perfil de santo”.
Pero, aprovechando el momento, - y al parecer,, curado del sarpullo – se atrevió a decir que abandonará la secretaría general del Episcopado porque ha agotado los diez años establecidos y el próximo día 20 de noviembre, tras la Asamblea Plenaria, se dará a conocer a su sucesor. Ha lanzado más guiños a la línea del actual papa, abordando ampliamente la posibilidad de que le sustituya en el cargo de secretario general una mujer: “En España nuestros estatutos creo que están abiertos a esa posibilidad, no tiene que ser un obispo, puede ser un sacerdote como empecé yo, otra cosa es la conveniencia -de que sea o no una mujer- pero en principio no habría problema”. En ese sentido, ha explicado que en Escandinavia la secretaria general es una religiosa y que el papel de la mujer en la Iglesia “cada vez es mayor en muchos campos al igual que ocurre en la vida social en general”.
Estamos seguros que el cardenal Rouco al escuchar - al hasta este momento – secretario general le habrá entrado una alergia que debe estar tomando corticoides hasta en las meriendas.
En el balance de sus diez años como secretario general de la CEE, ha explicado que se va “muy contento” porque “he trabajado todo lo que he podido para servir a los obispos y a la CEE”, y se ha admitido la posibilidad de haber podido cometer “errores objetivos y personales” y que ahora, momento de examen de conciencia, pide “perdón a los que haya podido herir” y “perdona” a los que haya sucedido al revés.
En este punto que debe pedir perdón a mucha gente y a muchos colectivos a los que trató durante estos años como a verdaderos delincuentes como ha sido el tema de los homosexuales, y si tan arrepentidos está que también pida perdón a las mujeres por haberlas tratado como personas sin derecho a ser dueñas de su propio cuerpo. Y ya que está haciendo examen de conciencia, que también lo haga con los divorciados, con los pobres y abandonados de la sociedad y los que en ningún momento han recibido ni siquiera la más mínima palabra de aliento por su parte y la de sus patrones de la CEE.
Martínez Camino, obispo desde 2008, es jesuita pero ha participado activamente como portavoz y secretario general en las algaradas organizadas por el Episcopado para arremeter contra el matrimonio homosexual, el aborto, o el gobierno de Zapatero, que presentaban como hostil hacia la familia católica. En recientes entrevistas, Francisco ha alertado de que la Iglesia no puede estar obsesionada con el aborto o el matrimonio homosexual y está buscando un enfoque más social a su Iglesia.
Este personaje – como siempre ocurre – está preparando su futuro ante la posibilidad que el Papa Francisco arrase con todos los miembros de la CEE y por eso es el primero en entrar en la nueva política Papal para que se acuerden de él cuando de verdad cambie la Iglesia.
Nosotros no le vemos como futuro representante de la CEE por mucho que ahora quiera hacer la pelota al Papa con el tema del papel de la mujer en la iglesia.
No le vemos en el papel de San Pablo y su reconversión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario