A la ultraderecha española se le ve cada día más activa y aprovechan el descontento de la sociedad para pescar en el rio revuelto . Para empezar se manifestará, el próximo domingo en contra de la sentencia de la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ha tumbado la doctrina Parot.
Agrupados bajo la plataforma La España en Marcha (compuesta por La Falange, Nudo Patriota Español, Alianza Nacional, Movimiento Católico Español y Democracia Nacional), tienen pensado acudir a la madrileña Plaza de Colón. A falta de definir por completo su estrategia, los ultras han salido este jueves a la calle para expresar su malestar ante un Gobierno “cobarde” que está dispuesto a acatar una sentencia “infame”. Se trataba de realizar “una especie de ensayo” de lo que serán sus próximas acciones en contra la política antiterrorista del Partido Popular.
La marcha, que se inició en el número 14 de la calle Génova empezó con la detención de un radical de extrema derecha que se enfrentó a los múltiples agentes de Policía que velaban por la seguridad. Según han informado fuentes de la Jefatura Superior de Policía, el arresto se ha producido por “atentado contra agente de la autoridad, resistencia y desobediencia”.
Finalmente los ultras han llevado su protesta hasta las inmediaciones de la Plaza de Colón. Allí, los congregados han exhibido varias pancartas en las que se podía leer “Ni un etarra más puesto en libertad”, y “Mariano Rajoy cobarde”.
Los seguidores de La España en Marcha también han gritado consignas como “democracia asesina”, “contra ETA, metralleta”, comunistas, terroristas”, “terroristas, pena de muerte”, o “Rajoy hijo de puta”. Paralelamente, los líderes de esta plataforma fascista han insistido en la necesidad de acudir a la manifestación convocada para este domingo por algunas de las asociaciones de víctimas con mayor repercusión mediática.
Una manifestación en la que La España en Marcha pretende echar a la “chusma traidora” del PP “a patadas”. Su intención es que pese a la anunciada presencia de varios dirigentes del Partido Popular como Esperanza Aguirre, Javier Arenas, Ana Botella o Esteban González Pons, la manifestación del próximo domingo acabe convirtiéndose en una marea humana “contra los políticos que han permitido que matar salga tan barato y han abierto la puerta de la cárcel a los etarras”.
El Gobierno no esconde su temor a que la iniciativa de las víctimas termine siendo un acto de protesta contra su política antiterrorista al estilo de las que protagonizaron contra Zapatero, al que tildaron en aquellas concentraciones de “asesino”, máxime cuando los ánimos en la capital estarán caldeados este domingo, ya que hay convocada para ese día una manifestación contra la privatización de la sanidad.
El que siembra cardos, no puede recibir rosas. El PP unido a la ultraderecha y personajes significativos de la Iglesia Católica salieron por las calles de Madrid con consignas que aparte de denigrantes, causaban autentico temor de que se volviera a la época de las dos Españas. Ahora, la medicina es la misma, lo que pasa que el enfermo no es Zapatero, el que está grave, muy grave es Rajoy y ni siquiera el antídoto de la ultraderecha podrá mejorar su salud.
Si hasta la ultraderecha abandona a Rajoy, muy malo es el futuro de ese PP que además recibe las andanadas de personajes como Aznar y la Sra. Aguirre interesados en ponerle la zancadilla al Presidente.
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