Hoy me he preocupado de ver el debate en el Congreso por televisión. Como siempre, hemos visto intervenciones de interpelación a los miembros del gobierno de gran calidad e interés en las preguntas de algunos diputados y las contestaciones de los ministros ajustadas a un guión preparado por sus colaboradores que la mayoría de la veces se quedaban sin contestar a los que querían saber algo del gobierno.
Como todos los miércoles, todo transcurría monótonamente, hasta que llegó la portavoz socialista, Soraya Rodríguez y encendió la mecha con sus preguntas a la Vicepresidente la Soraya del Gobierno.
El objetivo político de los socialistas ha sido dejar en el pleno del Congreso la exigencia a la vicepresidenta de que pida perdón a los desempleados por haber dicho que medio millón de perceptores defraudan, cuando los datos oficiales sitúan el fraude en 5.833. La respuesta de la vicepresidenta ha sido la de atacar a los socialistas con el caso del ERE de Andalucía. “Hay que tener osadía parlamentaria después de estar incursos en un fraude de 1.000 millones de euros y con 120 imputados muchos de ellos socialistas”. El fraude conocido ahora por la juez Mercedes Alaya se sitúa en 150 millones.
En su intervención, la Vicepresidenta aludió a unas declaraciones del ex ministro socialista Valeriano Gómez de 2011, según las cuales, aseguró que había un 25% de fraude en el desempleo. Es mentira, dijeron varios diputados socialistas en sus intervenciones toda vez que el presidente del Congreso, Jesús Posada, no le dio la palabra al exministro cuando intentó responder a la vicepresidenta. “Al final de las preguntas le dará la palabra”, anunció Posada. Hasta tanto los compañeros de Gómez le defendían en sus intervenciones y atacaban a la vicepresidenta.
Los socialistas protestaron con mucho ruido durante minutos y el enojo se manifestó durante toda la sesión de control. Los distintos diputados socialistas, entre ellos Elena Valenciano, Inmaculada Rodríguez Piñero y Antonio Trevín, aprovecharon sus preguntas para criticar a la vicepresidenta por su respuesta, y porque abandonó el pleno nada más intervenir. “Estamos ante Novia a la fuga”, señaló Trevín al ver salir a Santamaría. Y la rueda continuó con el resto de los diputados socialistas. “Es inadmisible que la vicepresidenta se haya ido sin responder”, continuó el socialista Román Ruiz Llamas
No ha podido escuchar la vicepresidenta al ausentarse al portavoz de Izquierda Plural, Cayo Lara, a quien le ha respondido Fátima Báñez, también con los ERE. “El Gobierno protege a los parados, mejorando sus posibilidades de trabajo y creando condiciones para que haya empleo y los protege cumpliendo la ley”. Lara ha calificado de “muy grave” que la vicepresidenta criminalice a los parados porque “ellos no tienen cuentas en Suiza, ni se hacen leyes de amnistía para ellos y muchos cobran de 426 euros. ¿Podría la vicepresidenta vivir con 426 euros, y qué pensaría si además la llaman delincuente?. Los delincuentes están en otro lugar, ha afirmado el portavoz de Izquierda Plural". Este ha sido el alegato de Lara. “Menos demagogia y más lucha contra el fraude”, ha respondido Báñez, que ha pedido a Cayo Lara “el mismo celo para atacar el fraude de los ERE en Andalucía”.
Para cualquier persona que estuviera viendo el debate seguramente se quedaría con la misma cesación que yo tuve. No hay derecho que una Vicepresidenta de un Gobierno no quiera, no sepa, o no le dé la gana de disculparse por haber tratado de delincuentes a unos españoles que no tienen trabajo y que viven malamente de una mísera paga.
La “ niña de Rajoy “ últimamente se defiende con “ y tú más” que no hace más que reflejar su incompetencia en el cargo y la prepotencia que emplea para quitarse de encima los problemas que ella misma ha creado.
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