La perdedora de lo ocurrido ayer en Buenos Aires, aparte de la ciudad de Madrid ha sido su alcaldesa la Sra. Botella que con este fracaso se le pone cuesta arriba que sea ella la cabecera de listas en las elecciones al Ayuntamiento de Madrid del año 2.015.
El haber conseguido la candidatura para los Juegos de 2020 le habría dado un balón de oxígeno para poder repetir. Pero el sueño de Madrid se ha esfumado y, el de Botella, si lo tenía, puede que también. Dentro de su propio partido ya dan por amortizada, y sobradamente, a la esposa del expresidente del Gobierno de España, José María Aznar.
Ya el PP ha sondeado este verano a los madrileños y analizado el respaldo ciudadano a varios posibles alcaldables-, Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, y la hospitalizada Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en la región, son las mejor colocadas de cara a pilotar una nueva convocatoria electoral. También queda bien posicionado el empresario turolense Manuel Pizarro. En el último lugar del sondeo, dicen los maledicentes 'populares', está Ana Botella.
Aguirre podría ambicionar el sillón que ocupó su colega político y ministro Alberto Ruiz-Gallardón, con el que mantiene una 'amistad sui generis'. La popular populista ha sido casi de todo en política (concejala, ministra, presidenta del Senado, presidenta del PP regional y presidenta de la Comunidad de Madrid). Sólo le faltaría colgar en la pared de trofeos la cabeza del oso y el madroño que campa por la Puerta del Sol.
Aguirre tiene a favor que amarra el voto popular La ‘defensa política de Madrid’, cuyo futuro no está nada claro de cara a 2015, obligaría al PP a asegurar la apuesta. Y Botella no parece hoy una baza ganadora. El sillón de Madrid es goloso. Aguirre tiene a favor que amarra el voto popular; y en contra, que crea repelús en la oposición, hecho que puede mover a ese arco político en su contra. Cifuentes, de saque, podría consolidar el sufragio de partido, al tiempo que no levanta las aversiones que despierta la lideresa (eso sí, su desgaste al frente de la Delegación del Gobierno cada vez pesa algo más). Botella, dicen que la última en discordia, podría dejar escapar electorado y, además, no despierta simpatías ni entre propios ni entre extraños.
Fuentes del Ayuntamiento y otras del Partido Popular hablan de que las próximas municipales, según los datos que barajan los malabaristas de las encuestas, no depararán boyantes resultados a las listas populares. Se manejan de hecho escenarios en los que la formación de Mariano Rajoy se vería obligada a pactar con una crecida y creciente UPyD para conseguir un gobierno estable en la capital ante la probable ausencia de una mayoría absoluta, que aunque no se descarta –si la economía mejora, se crea empleo, se olvidan o se depuran con contundencia casos como el de Luis Bárcenas…- se antoja difícil por la desconcertante deriva del señor de La Moncloa.
Botella no supo lidiar con la espantosa situación de una avalancha humana que se llevó la vida de cinco chicas jóvenes que pretendían divertirse, escuchar música y que encontraron la muerte en uno de los sucesos más escabrosos de la crónica de sucesos capitalina.
Botella no supo estar en su lugar, de hecho llegó a marcharse a Portugal, cuando su posición política le obligaba, sí o sí, a no alejarse de la tragedia. Muchos madrileños no entendieron su actitud, que fue muy criticada.
Además, fue lenta hasta la desesperación a la hora de adoptar medidas y asumir responsabilidades, que recayeron en concejales de su confianza que se vieron obligados a abandonar su papel en el Ayuntamiento.
Por lo que se estima muy difícil – o casi imposible – que la alcaldesa pueda ocupar un primer puesto en las listas en 2015. Aunque no podemos olvidar de quien es la esposa y cuantos hilos mueve todavía el Sr. Aznar.
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