domingo, 15 de septiembre de 2013

LA ONCE Y LOS AVISOS DE DESPIDO.


La ONCE – Organización Nacional de Ciegos españoles – es una entidad de gran prestigio dentro y fuera de nuestro país, logrado por su seriedad en ayudar a los ciegos con escuelas y en estudios formativos para prepararles en su futuro. Otros con menos capacidades han vivido y siguen viviendo de la venta de cupones en los kioskos o en los pequeños puestos que nos encontramos por las calles de todas las ciudades y pueblos de España.

Hoy es una gran organización que da trabajo a miles de personas que tienen un medio de vida y unas ilusiones porque pueden llevar un salario a sus familias.

Pero, nos ha sorprendido una noticia en la que se exige a los vendedores un cupo de números a vender diariamente o pueden ser despedidos. Esta situación – de ser cierta – cambia por completo los criterios que ha regido a esta organización desde su creación en pleno franquismo, convirtiéndola en una empresa más que aunque tenga beneficios – y en este caso los tiene - se comporta como una empresa cualquiera.

En una carta que se remite a los trabajadores de la organización, se recuerda que el objetivo de ventas acordado en el convenio colectivo debe cumplirse incluso en las condiciones más desfavorables.

Según ha informado un representante sindical, en los últimos días, sólo en Oviedo, se han producido cinco notificaciones de apercibimientos (las cartas tenían dos páginas) a vendedores, aunque la dirección de la organización pone de relieve que este tipo de advertencias no tienen un carácter meramente conminatorio, sino que, en la mayoría de las ocasiones, se trata de "una llamada de atención" a los trabajadores para que sean más diligentes a la hora de cumplir su obligación.

En una palabra: se trata de avisar que puedes quedarte en el paro si no cumples con el cupo que ellos han fijado.

Pero lo que no dice la ONCE, es que desde hace unos meses, los vendedores de cupones se encuentran con un gran problema: La ONCE ha autorizado a una empresa para que contrate vendedores y así conseguir mayores ventas. Esos vendedores se mueven por todos los sitios – como antiguamente – mientras que los vendedores de la ONCE están estáticos en sus puestos o en sus kioskos. La ventaja es muy grande para los vendedores de esa empresa que te los encuentras en un bar, en las paradas de guaguas, en la playa o a la entrada de un espectáculo o un supermercado.

La situación de crisis que sufrimos los españoles, entendemos que debe haber bajado las ventas como en cualquier negocio, pero si se aumenta en número de vendedores, la situación se hace más crítica para aquellos que siempre han vivido de la venta de cupones.

No entendemos las forma de actuar de una empresa – vamos a seguir llamándola Organización – que tiene una parcela de juegos muy amplia cedidas por el Estado por tratarse de la ayuda que hace a los ciegos y que ahora se quiera convertir en una empresa que solo piensa en dividendos.





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