El problema homosexual
tiene en vilo a los prelados,
porque en fondo comprenden
que con la Iglesia han topado.
No importa que sea polaco
el que salga del armario,
que su novio sea muy rico
y hasta que rece el rosario.
Por mucho que lo pretenda
el prelado Krzysztof ,
la Iglesia no aprobará
en sus filas esa unión.
El Papa manifestó
quien era él y juzgar,
a los hombres y mujeres
de conducta homosexual.
Y a muchos estas palabras
le llenaron de ilusión,
sin pensar que los Obispos
siempre les dirían que no.
En su carta al Santo Padre
Krzysztof le dio razones,
de la violencia vivida
entre misas y canciones.
En un mundo atormentado
de oración y sufrimiento,
muchos iguales que el
siguen sus almas viviendo.
Nadie sale a la palestra
nadie le tiende la mano,
aunque en sus soledades
quieran salir del armario.
Deben pasar muchos años
para que los sacerdotes,
descarguen esa mochila
repleta de sufrimiento.
Y con tantos cardenales
contrarios a la razón,
esta Iglesia de Francisco
nunca tendrá solución.
Se protege al pederasta
cambiándolos de lugar,
y que sigan extendiendo
la ponzoña de su mal.
Pero aquél que se presenta
como quisiera vivir,
lo destituyen del cargo
sin querer nunca admitir
que en seno de la Iglesia
así no pueden vivir.
El prelado Krzysztof
de la Iglesia fue expulsado,
por querer vivir su amor
con otro hombre a su lado.
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