miércoles, 4 de noviembre de 2020

UN PRESIDENTE POCO DEMOCRATA.


Las Elecciones en los Estados Unidos están muy complicadas porque Donald Trump, como venía amagando en las últimas semanas de campaña, ya ha desenterrado el hacha de guerra. “Esto es un fraude al pueblo estadounidense. Una vergüenza para nuestro país”, ha dicho el presidente desde la Casa Blanca, pasadas las dos de la madrugada del miércoles hora de Washington (las ocho, hora española). “Francamente, hemos ganado las elecciones. Nuestro objetivo ahora es garantizar la integridad de las mismas. Iremos al Tribunal Supremo. Es un momento muy triste”.

Este hombre no solo ha sido un mal presidente, sino que si no es elegido se marchará de la presidencia dejando la duda en los americanos de que un país tan democrático como el suyo esta lleno de tramposos que son capaces de robar los votos de unas elecciones. Lo que hace Trump no es propio de un presidente honrado, mas bien de alguien que necesita el cargo para seguir comportándose como un dictador que o se hace lo que el dice o te destituye porque el que manda es él.

El presidente, a pesar de que dijo en los días previos que no cantaría victoria hasta que esta estuviera clara, se ha dado por ganador cuando aún queda por concluir el recuento en algunos de los Estados que decidirán las elecciones. En concreto, Pensilvania, que horas antes el candidato demócrata, Joe Biden, ha asegurado que iba camino de ganar. Todavía quedaban por recontar cerca de 1,4 millones de votos por correo, que pueden recibirse hasta el viernes, siempre que hayan sido sellados antes del martes.

 Las elecciones se encaminan así al Tribunal Supremo, donde semanas antes de los comicios los republicanos colocaron a la juez conservadora Amy Coney Barrett, tras el fallecimiento de la progresista Ruth Bader Ginsburg, inclinando la balanza aún más hacia la derecha (seis votos contra tres) en la más alta instancia judicial del país.

 Trump en la madruga ha dicho: “Vamos muy por encima, pero nos están intentando ROBAR las elecciones. Nunca les dejaremos que lo hagan. ¡No se pueden emitir votos después de que las urnas estén cerradas!”, había advertido el presidente poco antes, en su primer tuit de la velada, pasada la medianoche. Twitter ha añadido una advertencia en el mensaje diciendo que el contenido “ha sido objetado y puede ser engañoso”. El presidente se refería a Pensilvania. La Corte Suprema de ese Estado ha permitido que la Junta Electoral reciba las papeletas por correo hasta el viernes, siempre que tengan el matasellos de este martes.

 No sabemos lo que ocurrirá en estos días, pero seguramente los norteamericanos que se consideren demócratas de verdad se sentirán tristes al ver hasta donde ha llevado su presidente Trump su más preciado tesoro llamado DEMOCRACIA.

 

 

 

 

 

 

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