jueves, 26 de noviembre de 2020

EL NUEVO EQUIPO DEL IMSERSO.

 

.Para los compañeros que se integren este año en el equipo del Imserso  los trabajos realizados en la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo, les llevaran a  contradicciones: en la recomendación 0 se afirma que es necesario sostener y reforzar el actual Sistema Público de Pensiones (SPP) y en la recomendación 16, por otro lado, se fomenta el desarrollo de los sistemas privados que lo deterioran irremediablemente.

En febrero de 2019 las recomendaciones del Pacto de Toledo (prácticamente idénticas a las recientemente aprobadas) fueron rechazadas por los recortes económicos y sociales que planteaban, siendo causa, junto con otros factores, de una nueva convocatoria electoral.

Las recomendaciones rechazadas en el 2019 y  aceptadas sin embargo en 2020 implican:

·         Aumentar la edad de jubilación a los 67 años, dejando abierta la posibilidad de seguir incrementándola.

·         El aumento de los periodos de cómputo para el cálculo de la pensión hasta los 25 años.

·         Prolongar la edad de jubilación anticipada (recomendación 12), mediante la introducción de coeficientes reductores que reducirán la futura pensión, provocando una situación muy compleja para los trabajadores que, en las últimas etapas de su vida laboral, presenten lagunas de cotización por haber estado en paro. Es evidente que esta recomendación lesiona derechos históricos adquiridos.

·         No clarifica la situación de los distintos tipos de autónomos.

·         Deja sin cuantificar los gastos impropios de la Seguridad Social.

·         No reconoce la deuda histórica del Estado a la Seguridad Social ni tiene en consideración las declaraciones del Tribunal de Cuentas, cuantificando en 103.000 millones de euros la deuda contraída por el Estado a la Seguridad Social en las dos últimas décadas.

La Historia ha demostrado que las reformas de pensiones más lesivas para los trabajadores han partido de gobiernos supuestamente progresistas. La reforma del 2011 del PSOE y firmada por los sindicatos CC.OO. y UGT fue una reforma estructural y paramétrica que daña y sigue dañando los cimientos del SPP8 (aumento del periodo de cómputo, aumento de la edad de jubilación a los 67 años….). La reforma que pretende el Sr. Escrivá, basada en las actuales recomendaciones del Pacto de Toledo, es también estructural y afectará a las futuras pensiones; y es también paramétrica porque modificará y deteriorará la cuantía de las mismas.

Una vez más, potenciando los PPE, se pretende mantener la paz social por la implicación en la gestión conjunta de estos planes (más de 30.000 millones) de sindicatos mayoritarios y bancos.

Los pensionistas actuales y los trabajadores, futuros pensionistas, estamos obligados a dar una respuesta contundente, en las plazas y calles, defendiendo el Sistema Público de Pensiones y la SS , para que el sueño de estas políticas ultraliberales plasmada en privatizaciones y recortes de derechos, no se lleven a efecto.

 

 

 

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