martes, 3 de noviembre de 2020

TRUMP O BIDEN,


Esta noche y en estos momentos se está produciendo en los Estados Unidos las elecciones a presidente del Estado. Millones de personas elegirán a aquel que les produzca mejor solución para sus problemas.

Estados Unidos somete a plebiscito la ola de populismo que ha sacudido la política a uno y otro lado del Atlántico en los últimos años. La apertura de los primeros colegios electorales en la costa este del país supone el arranque de una jornada clave dentro y fuera de Estados Unidos. Una derrota contundente de Donald Trump supondría un repudio al giro nacionalista y divisivo que ha experimentado el país, del mismo modo que su reelección causaría conmoción en medio mundo. Su rival demócrata y favorito en las encuestas, Joe Biden, encarna a un político tradicional y moderado, un veterano ejemplar de ese establishment de Washington al que, con sus glorias y miserias, muchos añoran.

El peligro de estas elecciones es el propio Trump que ya ha dicho que si no gana poco menos que dirá que ha habido pucherazo ya que no admite los votos por correo. Los votos por correo son mas de noventa millones y Trump solo quiere que tengan valor los votos presenciales porque sabe que normalmente los republicanos votan mas presencialmente que por correo. El tema es bastante complicado porque hasta dentro de unos días que se hayan recopilado los resultados de los votos por correo.

Los estadounidenses eligen algo más que a su líder de los próximos cuatro años, escogen a la persona con la que salir de la crisis económica más grave desde la Gran Depresión de 1929; la peor pandemia en un siglo y, también, deben superar una ola de tensiones raciales que no vivían desde la muerte de Martin Luther King. Para cuando abran las sedes electorales este martes, casi 100 millones de ellos habrán votado ya de forma anticipada, un récord que apunta a una gran participación y da muestra de ese convencimiento general de que, en efecto, este país de 330 millones de habitantes, del tamaño de un continente y la economía de un gigante, se juega el futuro de varias generaciones.

Las claves para la elección del presidente tienen como base:

·         Debido a la pandemia del coronavirus un récord histórico de electores ha emitido su voto de forma anticipada o ha enviado su papeleta por correo. Ya han votado 97 millones de estadounidenses, lo que representa el 70% del voto global de 2016. 

·         Cada Estado tiene sus propias reglas del juego a la hora de contar. Algunos permiten procesar el voto anticipado antes del día D; otros, solo a partir de esa fecha, y hay varios que aceptan papeletas incluso semanas después de la jornada electoral.

·         La atención se centra en los nueve Estados considerados clave: Florida, Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte, Ohio, Wisconsin, Iowa, Arizona y Minnesotta.

·         Hay tres Estados que pueden dar la sorpresa de la noche: Texas, Nevada y Georgia

·         Para ganar las elecciones, uno de los dos candidatos tiene que alcanzar 270 votos de los 538 votos electorales, repartidos proporcionalmente según la población de cada Estado.

·         A medida que se incluyan los votos por correo, que suele ser más lento, el mapa debería favorecer a los demócratas.

·         El recuento oficial completo suele conocerse a finales de noviembre y, a veces, se extiende hasta diciembre. 

Sabemos que a partir de mañana veremos a Trump salir en toso los telediarios arengando a los suyos y dejando entrever que ha ganado y que, si no es así, le han robado. Este presidente por estar en la Casa Blanca es capaz de sacar a  la Guardia Nacional y pedir que detengan a todos los que no piensan como él. Sería una pena que el mundo se tuviera que conformar con tener nuevamente a Trump como presidente del país mas poderoso del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

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