martes, 19 de noviembre de 2013

DECLARACIONES DEL EX PRESIDENTE.


Como es de esperar cuando le hacen una entrevista al ex Presidente Aznar, siempre deja una serie de “ perlas “ que hacen las delicias de sus seguidores y de los que no lo son porque con ellas demuestra que los que le hemos criticado por su gestión no estábamos tan equivocados.

Ha afirmado este martes que si él estuviese al frente del Gobierno actuaría en Cataluña aplicando la ley "con todas sus consecuencias", concretamente la que él aprobó para penar con cinco años de cárcel la convocatoria de un referéndum ilegal, pero que fue derogada por el Ejecutivo socialista y "no ha sido restablecida" por el actual. Casi dice que la solución de Cataluña estaba en manos de la Legión.

En una entrevista en Onda Cero recogida por Europa Press, Aznar ha defendido que, frente a quienes le culpan de haber incentivado el independentismo, "ahora se demuestra" que su Gobierno tenía razón en defender "una política nacional muy vigorosa y muy fuerte" y "que el Estado esté muy sólido y cohesionado" para evitar lo que ahora se vive en Cataluña.

"Poner cotos a los que quieren desbordar la legalidad, romper el país, cuestionan la Constitución, es muy importante, y ahora se demuestra que algunos teníamos alguna razón por defender algunas posiciones entonces", ha dicho.

Con estas declaraciones deja a su protegido Rajoy como un hombre sin criterio y débil en sus decisiones.

Aznar ha defendido sus pactos de gobierno con CiU y PNV en 1996, distinguiendo las operaciones de "secesionismo" de los "acuerdos en momentos de normalidad democrática" que según él luego fueron avalados en las urnas por mayoría absoluta. Además, ha recordado que su acuerdo con el PNV no le impidió, dos años más tarde, no aceptar sus "amenazas de secesión".

Además, ha comentado la sentencia sobre el hundimiento del petrolero 'Prestige' en noviembre de 2002 subrayando que "ha quedado al descubierto la gigantesca operación de manipulación" de la oposición, que a su juicio había entrado en un "todo vale" para derribar al Gobierno.

"Nosotros no hundimos el barco y la sentencia es muy esclarecedora", ha manifestado. Aznar ha reconocido que "tal vez al principio hubiera cierta tardanza en reaccionar" al accidente, pero que luego "se hicieron las cosas razonablemente bien", entre otros por el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Nosotros que vivimos cada día esa catástrofe no podemos olvidar que en un momento determinado, su gobierno pensó en enviar aviones para hacer explotar el barco y que se quemara el combustible. Pero aunque diga que ellos no hundieron el barco, recordamos que suyas fueron las órdenes de alejar el barco de la costa a sabiendas que se podía producir el desastre que ocurrió en toda la costa hasta Francia.

Aunque no ha querido "sacar pecho" tras la sentencia, ha concluido que tanto en el caso del 'Prestige' como en el del accidente del Yakovlev --en el que murieron 62 militares que volvían de Afganistán-- la Justicia ha concluido que su Gobierno hizo "lo que tenía que hacer".

Aquí también se equivoca el Sr. Aznar, en ambos casos, la justicia no ha sido todo lo diligente a la hora de decidir responsabilidades políticas. No olvidemos que en el caso del Yakovlev no se identificaron los cadáveres, existieron problemas forenses y aún el malestar de los familiares de las víctimas es muy grande. Eso no se puede olvidar y menos tratar de cerrarlo con la sentencia judicial.

Preguntado si descarta volver a la política activa, ha replicado: "Yo no me propongo como candidato a nada". También ha negado que sea el "jefe de la oposición" interna ni la "conciencia crítica" en el seno del PP.

Es más, sostiene que la historia del PP es una "historia de integración" y asegura que él seguirá practicando esa integración, sobre todo porque cree que España hoy necesita "forjar mayorías sociales claras, mayorías políticas sólidas y políticas clarificadoras" para salir de la crisis.

Con todo, ha reconocido que las operaciones de sucesión de liderazgos "son complicadas", sobre todo si son "liderazgos fuertes" porque es difícil encontrar un equilibrio "para que quien se va haga aportaciones positivas y quien llega pueda expresar su personalidad".

Malo lo tiene Rajoy si Aznar sigue saliendo en los medios y postulándose – aunque lo disimule – para el futuro y así convertirse en el Cid Campeador que gana la batalla a Rajoy aún después de muerto políticamente.

Aznar se ha expresado así preguntado por la difícil convivencia del expresidente Bill Clinton y su vicepresidente y aspirante a sucederle Al Gore en la campaña electoral de 2000, y si veía similitudes con la campaña española de 2004. "La política es similar en casi todas partes y en todas partes pueden cocer habas", ha dicho.

El expresidente ha defendido su política exterior, empezando por su empeño en que España dejase de ser "algo más que el reflejo subordinado" de Francia, cosa que a su juicio no sentó bien al entonces presidente Jacques Chirac.

En esa línea, ha justificado su apoyo a la guerra de Irak no sólo por solidaridad con Estados Unidos sino también por "interés nacional de España", pese a ser consciente, una vez confirmado que no había armas de destrucción masiva, de que "los servicios de inteligencia unas veces funcionan mejor y otros peor".

Aun hoy, 10 años después, Aznar sostiene que "el saldo de esa posición española fue realmente favorable" porque España obtuvo "muchas ventajas por ella", aunque "desgraciadamente eso se perdió" con el Gobierno de Zapatero y "como todo lo que se pierde, se tarda mucho en recuperar".

Es más, ha defendido que el apoyo de España a la guerra de Irak fue respaldada por los españoles en las urnas en las elecciones municipales y autonómicas de 2003 y ha recordado que cuando eligió a Mariano Rajoy como sucesor, en otoño de ese año, el PP le llevaba al PSOE 15 puntos de ventaja. El apoyo español a la guerra, ha añadido, "no tiene nada que ver" con los atentados del 11 de marzo de 2004.

Nos parece que el Sr. Aznar se olvida que mintió a los españoles al asegurar que Irak tenía armas de destrucción masiva cuando la verdad era que no existía ese tipo de armamento y él, el Presidente de Estados Unidos y el primer Ministro inglés lo sabían. La mentira, hizo que se manifestaran los españoles como nunca lo habían hecho.

Por mucho que se quiera presentar como un dechado de perfecciones, el Sr. Aznar nos llevó a una Guerra en contra de los criterios de su pueblo, y nada más que por esa razón tendría que ser más cauto cuando sale a la arena pública.

Y por último, quiero dejar claro que para mí, sí que tiene relación la guerra de Irak y los atentados del 11 M. Hasta que España no envió soldados a Irak, las relaciones con los países árabes eran muy cordiales, pero la mecha de esta bomba fue la entrada en esa guerra que abrieron las puertas de los integristas para pasarnos factura.Y terminamos, pensando que ha sido un milagro no seguir asegurando que detrás de esos integristas del 11 M estaban integrantes de ETA o el PSOE como en algunos momentos ha querido dar a entender.

En fin, el Sr. Aznar le está dando “ vidilla” a la política española y principalmente a Rajoy que cada vez que habla Aznar, se tiene que tomar un Trankimasin.



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