Ayer, después de ver a José María Aznar durante la entrevista que le hicieron en el programa “ Espejo Público” con motivo de la presentación de un segundo libro sobre sus memorias en las que dejó muy claro sus desavenencias con el presidente Rajoy, sus ideas de política autonómica, su intolerancia al nacionalismo catalán o su convicción de que el 11 M perdió las elecciones el PP por el atentado terrorista no de signo islamista – como quedó demostrado en los tribunales con la condena a los terroristas- sino con su vieja idea de que fue ETA o los islamitas pero con un cerebro diabólico que los dirigía. Cuando dijo esa barbaridad esperábamos que siguiera diciendo que esa persona tan malvada era Zapatero, pero no lo dijo, lo dejó en el aire.
Oyéndole le recordamos como falangista auténtico, a sus 16 años, sostenía orgulloso de “vivir en sacrificio, austeridad y peligro constante; es ser una barca, una tabla de salvación, en medio del mar tempestuoso y hostil (…) es, en una palabra, el vivir la vida de “monje soldado”, que decía José Antonio. Y más tarde, mayorcito ya, líder de AP en La Rioja, escribía en el periódico defendiendo al dictador y atacando a la Constitución. Y luego se nos hizo forofo de George W. Bush y predicaba las bondades de la guerra de Irak.
Pero Don José María tuvo un día muy desgraciado. En la presentación del libro junto a José Fidalgo, médico que fue secretario general de Comisiones Obreras -de evidente raíz comunista, cuyo fundador fue Marcelino Camacho- a pasarse de hecho al PP, a FAES y de rebote tal vez a UPyD. También fue copresentador su amigo Josep Piqué, cuyos principios en política con el PSUC, el partido de los comunistas catalanes, siendo un joven universitario. Su padre fue alcalde franquista. Entró como economista en la Generalitat de Catalunya y ahí fue a parar con ERC y se acercó a CiU con Jordi Pujol de presidente. Lo fichó José María Aznar y fue ministro de Ciencia y Tecnología, Asuntos Exteriores y portavoz del Gobierno del PP.
Pero este trio no esperaba que no asistieran a ese acto ningún alto cargo, ministro dirigente importante del PP nacional, incluido el presidente Sr. Rajoy. Dejaron en la mas absoluta soledad a su ex presidente que no se cortó ni un pelo en asegurar “ que tomaría notas”.
"Si algunas interpretaciones tienen razón y se ha mandado un mensaje de escenificación sobre la decisión de una ruptura, pues se toma nota", ha afirmado Aznar este viernes en una entrevista en la Cope.
Esta “Crónica de una ausencia anunciada” ha dejado claro el buen entendimiento entre Rajoy y Aznar que seguramente terminará con dos bloques antagónicos luchando por el poder del PP.
No hay comentarios:
Publicar un comentario