El artículo 19
de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional establece que el cargo de magistrado (se entiende
también que del presidente) es incompatible con “el desempeño de actividades
profesionales o mercantiles”.
Pérez de los Cobos presidente del Tribunal Constitucional no presentó su dimisión en la OIT hasta días después de ser
nombrado presidente, el 19 de junio, tras compatibilizar ambas
actividades durante 15 meses y recibir durante ese tiempo las mismas dietas que
el resto de miembros.
Al
parecer, la presencia en las reuniones de la OIT
le impidió, antes de ser elegido presidente, estar presente y participar en
algunas resoluciones del Constitucional.
Todo este
asunto, y el hecho de que Cobos haya sido
militante del PP, asesorando al partido en
materia jurídica desde 1992, ponen según la oposición en evidencia “la contaminación” que puede
existir en el Tribunal Constitucional. Cobos se enfrentará en los
próximos días a una serie de impugnaciones y recusaciones en las que se
plantea la idoneidad de que siga en el puesto de presidente del alto tribunal.
Cobos ocultó durante su examen en 2010 en el Senado, donde debía validar
su candidatura como magistrado, que fuese militante del PP, partido que le propuso para el puesto.
Ahora es cuando ha presentado su dimisión como miembro de la comisión de expertos de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la que formaba parte desde
marzo de 2012. Cobos compatibilizó ese puesto, y también su militancia secreta
en el PP hasta 2012, con su función de magistrado en el Constitucional,
teniendo el beneplácito para ello del entonces presidente del alto tribunal,
Pascual Sala, a pesar de que la ley impide simultanear cargos.
Vamos a ver en que termina este asunto del Presidente
del Tribunal Constitucional y su relación con el partido gobernante.
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