Estaban tardando los medios informativos de nuestro país en dar alguna noticia sobre el ministro Soria y sus decisiones en el Ministerio de Industria.
Vuelve a salir a relucir el enfrentamiento con las compañías eléctricas tradicionales y con las renovables.
Pero si las eléctricas tradicionales y las compañías renovables se han enfrentado al ministro José Manuel Soria y su equipo por los recortes, ajustes e implantación de nuevos impuestos, no les va a la zaga la gran industria.
La patronal Acogen, que aglutina a compañías de peso como Repsol, Cepsa, Nestlé, Seat, Viscofan, Ence…, ha enviado una dura carta a Alberto Nadal, secretario de Estado de Energía, y a Luis Valero, secretario general de Industria, denunciando la discriminación que sufre el sector frente a las empresas renovables.
Acogen recuerda a Industria que el culpable del “déficit económico creciente imputado a la cogeneración es consecuencia de las ineficiencias económicas y regulatorias asociadas al pool de electricidad y a los costes regulados”, los mismos que “han generado el déficit eléctrico”.
Apunta a que “los que se están beneficiando de la situación de precios bajos del pool son las comercializadoras de electricidad. El consumidor paga la luz a precios de oro pero el pool está a poco más de 23 euros de media, con días a coste cero, cuando en las previsiones de principios de año se fijaba un precio estimado de 50 euros”.
“Cada diez euros que baja el precio del pool sube el déficit de tarifa en 1.000 millones de euros”, alerta la carta.
Los líderes del sector de la cogeneración también se reunieron la semana pasada con los responsables de Red Eléctrica para mejorar la coordinación en los procesos de parada, pero pidieron que se costeen estas paradas, que además van en contra del mantenimiento de los empleos en la gran industria. Y es que el sector no cobra pago por capacidad cuando están paradas las industrias, como sí hacen las centrales de ciclo combinado de gas.
Las grandes industrias (automovilísticas, alimentación, papeleras, químicas, refinerías…) reciben una prima por colocar la electricidad sobrante de sus procesos productivos en el sistema. Y en los últimos tres años esta retribución se ha disparado un 58%, cerrando 2012 con un coste regulado de más de 1.800 millones de euros imputables al déficit de tarifa.
Vamos a ver cómo sale el ministro Soria de este problema que aglutina a toda la industria española.
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