La gente del pueblo y no tiene los privilegios que tienen nuestros Diputados a la hora de arrimarse al mostrador del restaurante del Congreso.
La Cámara ha aprobado el pliego de condiciones para la concesión del servicio de cafetería de la Cámara Baja durante los próximos cuatro años. La empresa que logre la adjudicación ganará 4.287.500 euros más IVA, el dinero que la Mesa ha decidido invertir para que los diputados, el personal de la Cámara Baja y las visitas paguen en el restaurante del Congreso precios más baratos que los que fija el libre mercado fuera de sus instalaciones.
El acuerdo publicado por el Boletín Oficial de las Cortes Generales el pasado viernes, que será efectivo a partir del próximo mes de noviembre, no sólo establece el precio máximo que la firma adjudicataria podrá cobrar por los servicios de restauración habituales, sino que también decreta que un gin-tonic Larios no podrá costar más de 3,45 euros ni un cubalibre, más de 3,40. La diferencia con el precio real se cubrirá con fondos públicos.
Los precios aparecen en un anexo del pliego de condiciones en el que se especifican las tarifas que deberá respetar la cafetería del Congreso durante la vigencia del contrato. El documento fija el coste de los menús del día (9 euros), desayunos (1,05 euros), cafés (0,85 euros), cruasanes (0,90 euros), una ración de anchoas (4,45 euros), la pieza de fruta del tiempo (1,20 euros) y hasta el extra de queso manchego en los bocadillos (1,45 euros). El anexo abarca más de un centenar de productos que podrían encontrarse en cualquier mesón de España.
Pero la Mesa también ha querido dejar por escrito el coste que deberán tener como máximo las bebidas alcohólicas y los combinados que se sirvan dentro del Congreso. Además del gin-tonic y el cubalibre, el pliego de condiciones concreta lo que pagarán los diputados por un Bloody Mary (3,45 euros), un Dry Martini Importación (3,10 euros), un whisky DYC Reserva 8 años (4,20 euros) o escocés reserva (9,90 euros), por un exclusivo licor Drambuie (6,20 euros), una copa de cava brut (1,70 euros), el Ron Habana Club 7 años (5,65 euros) y un whisky con refresco (5,35 euros), entre otras bebidas espirituosas. La lista es extensa y el adjudicatario estará obligado a disponer siempre de todas ellas y venderlas al precio tasado.
De este modo, los diputados, los funcionarios del Congreso y las visitas se beneficiarán de precios subvencionados, incluso cuando pidan un coñac Torres 10 años Reserva (3,70 euros) o un vodka con refresco (6,15 euros).
Desde 2010, un café cuesta en la Cámara Baja 0,80 céntimos. Con el nuevo contrato, llegará a 2015 valiendo 0,85 euros, es decir, en seis años sólo subirá un 6,25%, casi el mismo aumento que sufrió el IPC sólo en 2011 y 2012 (un 5,3%).
En 2012, el Congreso destinó 850.000 euros más IVA para sufragar el servicio de restauración y en el presente ejercicio este presupuesto ha subido un 5% hasta llegar a los 892.500 euros más IVA. Sin embargo, a partir de 2014, la adjudicataria de la cafetería del Congreso ganará cada año 1.050.000 euros más IVA, es decir, un 17,4% más que en el ejercicio actual. La subvención del servicio de bar ascenderá a 3.000 euros por diputado cada año.
No me gustaría que leyendo este artículo, les pueda dar un “ jamacuco “ de indignación. Ya sabemos que son unos privilegiados que viajan en primera clase, trabajan de lunes a jueves y además se pueden poner “ morados “ a copas por poco dinero. ¿ Verdad que en este momento les está entrando el gusanillo de meterse en politíca?
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