El 29 de enero en el juzgado de instrucción 1 de Santa Cruz de Tenerife, tendrá que declarar la directora y gerente del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, María Mercedes Cueto Serrano como imputada por un presunto delito de coacciones, tras la denuncia interpuesta en su contra por una mujer que padece un grave cáncer.
El 6 de noviembre pasado, según relata la denunciante en su denuncia su médico de cabecera le hace llegar el mensaje de que la gerente quiere hablar con ella, personalmente, a puerta cerrada en su despacho, a lo que la paciente se niega, por tratarse de un asunto judicializado. El mismo mensaje le llegó también a través de otro médico.
Tres días más tarde, la paciente se somete a unas pruebas y cuál es su sorpresa cuando, al acudir a la consulta de su oncóloga para conocer los resultados, ésta le manifiesta que no los conoce porque ha sido bloqueado el acceso a su historial, que se consulta en la intranet del Hospital.
La misma restricción tiene el jefe de Oncología del Hospital de La Candelaria, quien, según la denuncia, confirma a la afectada que “es un caso insólito” y que “en todos los años de su ejercicio profesional jamás había tenido ningún médico de ese centro dificultad alguna para acceder a la documentación clínica”.
El departamento de informática del Hospital confirmó que se habían dado órdenes de bloquear el historial de la paciente, cuya última analítica y marcadores tumorales eran determinantes para decidir si se le podía suministrar o no un medicamento. Aun así, permitieron el acceso durante diez minutos, tras los cuales, la documentación volvió a quedar bloqueada.
Ese mismo bloqueo lo ratificó un enfermero que debía suministrar el medicamento prescrito, por lo que tuvo que ponerse en contacto con el jefe de Oncología para que le diera instrucciones por teléfono.
Para la denunciante, “es evidente” que esas restricciones, “que han alcanzado a los propios profesionales médicos que me tratan, a los que se ha impedido con eficacia tener acceso a una información que es vital para mi tratamiento, son obra de la gerente del Hospital”.
La denuncia por coacciones ha dado lugar a unas diligencias previas, en las que se enmarca la citación para que la directora gerente del Hospital de La Candelaria como imputada, tras lo que se decidirá si se sobresee la causa, o por el contrario se mantiene. Un ejemplo muy poco edificante el de esta Sra. gerente que estamos seguros que en su cometido no está el que pueda bloquear los expedientes de los pacientes, y más como es el caso de esta Sra. con un padecimiento canceroso. La justicia dictaminará quién tiene la razón, pero ante la opinión pública el Hospital y la Gerencia quedan muy mal parados.
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