jueves, 10 de enero de 2013

DONDE DIJERON DIGO, HOY DICEN DIEGO.


El 21 de diciembre, La presidenta de Castilla-La Mancha y número dos del PP, María Dolores de Cospedal  con la mayoría absoluta de su partido sacó adelante una iniciativa en las Las Cortes para eliminar el sueldo de los parlamentarios, con el objetivo de "dar ejemplo" ante los recortes que estaban sufriendo los ciudadanos.
Tres del total de 25 diputados conservadores que apoyaron esa iniciativa, y que representan al 12% del Grupo Parlamentario del PP, ya se las han ingeniado para cobrar un nuevo sueldo público. La última en conseguir esos nuevos ingresos ha sido la parlamentaria autonómica y concejala conservadora del Ayuntamiento de Puertollano (Ciudad Real) María José Ciudad.
 Ciudad dirigió una carta al alcalde de Puertollano, al socialista Joaquín Carlos Hermoso solicitándole el alta como concejal liberada en sustitución de su compañera de filas, María de Gracia Casados.
Dos días después, el regidor del municipio ciudadrealeño aceptaba el cese de esta última como la edil con derecho a tener dedicación exclusiva en el consistorio, y aceptaba el alta de Ciudad. Fuentes socialistas han explicado que, de esta forma, la concejala del PP pasará a cobrar 2.372 euros netos mensuales como portavoz de su grupo en el Ayuntamiento, lo que se sumará a los 1.250 euros que percibirá en concepto de indemnización por su condición de presidenta de una de las comisiones de Las Cortes castellano manchegas. A eso se unirá lo que obtenga en función de los plenos a los que asista. 
El alcalde de Seseña (Toledo) y también diputado regional, el conservador Carlos Velázquez, quien decidía liberarse y empezar a cobrar un sueldo de 40.000 euros anuales del consistorio toledano. Se daba la circunstancia de que el pasado mes de septiembre, justo cuando defendió la iniciativa para suprimir los salarios de los diputados, él mismo dijo que la medida iba en contra de los "vividores" de la política.  
Y en la misma fecha que Velázquez -el 27 de diciembre- la alcaldesa de Brihuega (Guadalajara) y también parlamentaria, Adela de la Torre, también aprobaba en pleno su dedicación exclusiva se ponía un sueldo de 32.000 euros que ya cobra de las arcas del Ayuntamiento. 
Que hipocresía la de estos vividores de la política. Cuando ellos mismos ponen la ley, ellos mismos hacen la trampa. La cuestión es seguir viviendo del dinero público aunque a la gente se le quiera engañar diciendo que ellos como diputados regionales no cobran ni un euro.
¿Hasta cuándo seguiremos aguantando tantas mentiras?



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