El PP está tocando absolutamente todo el sistema de salud, esto es un paso más. no se está limitando a privatizar los hospitales sino que están tomando medidas de todo tipo, excluyendo medicamentos suministrados por las farmacias hospitalarias, o copago en medicamentos, en el desplazamiento por ambulancias o utilización de sillas de ruedas. Nos pusieron un copago de los medicamentos para todos los jubilados con unas tablas de acuerdo con los diferentes ingresos mensuales y que estaban en 8, 18 y 60 euros mensuales. A los jubilados nos subieron un 1% nuestras pagas y ahora el ministerio de la Sra. Mato pretende subir esas tablas en pocos céntimos pero es una subida que sale de nuestros bolsillos con el agravante que cada día tenemos menos poder adquisitivo.
La medida aún no es oficial, según han confirmado fuentes del departamento de la ministra Ana Mato, que además aseguran que esta pequeña subida sería menor del 2 por ciento y no afectaría en ningún caso al porcentaje que debe abonar ahora este colectivo, que seguirá siendo el 10 por ciento del precio de venta en farmacia.
Lo que se modificaría serían los topes máximos que se pueden pagar al mes, de modo que los pensionistas que antes pagaban 8 euros como mucho al mes por tener rentas anuales inferiores a los 18.000 euros pasarían a pagar 8,14 euros; los que tenían fijado el tope en 18 euros al mes (aquellos con rentas de entre 18.000 y 100.000 euros anuales) pasarían a pagar 18,32 euros de máximo; y los que tienen rentas de más de 100.000 euros anuales tendrían como tope 61,08 euros al mes.
Si a esta subida le sumamos la carestía de fármacos desde septiembre, con productos tan comunes como el Almax o el Codeisán que, desde entonces, los pacientes deben pagar íntegramente de su bolsillo. Ahora, cinco meses después de la medida conocida como el medicamentazo, decenas de estos productos han subido de precio. Ha ocurrido con el popular protector gástrico, que en la mayoría de sus presentaciones es un 30% más caro, pero también con otros fármacos como el Fortasec —para tratar la diarrea—, que ha subido un 100%; el Flumil o el Flutox —para procesos catarrales—, que han subido un 40%. Aún así las cantidades finales no son desorbitadas, porque la mayoría de estos productos no superaba los 5 euros, pero la medida, con la que Sanidad aspiraba a ahorrar 440 millones de euros, afecta a unos bolsillos ya doloridos por el aumento del copago farmacéutico.
Un rastreo al precio de los fármacos afectados por el medicamentazo revela que al menos 65 de ellos han variado sus precios; 57 al alza. En algunos casos los importes se han disparado, como el del Daflon —indicado para los edemas y la insuficiencia venosa—, que se ha incrementado un 127%; y ha pasado de 8,8 euros a 19,98. O en el caso del jarabe Motosol, que ha subido un 184% y ha pasado de costar 2,06 euros a 5,85. La subida media de los afectados es de más del 50%.
Una vez más, el gobierno del Sr. Rajoy no tiene en cuenta a los pensionistas a los que considera unos privilegiados que no producen y gastan más de lo debido.
Ya solo nos falta que aparezca alguien de ese gobierno que opine como el ministro japonés y que espere que los viejos nos vayamos para el otro mundo lo más rápidamente posible para que la economía se arregle y la Prima de Riesgo baje, los banqueros estén contentos y el ministro Montoro siga sacando pecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario