El origen de la aparición de la ultraderecha en Francia, Holanda, Hungría, Austria y otros países están sustentados en los recortes, en el paro, el la corrupción y en la forma de actuar de algunos políticos que han dejado un gran campo para que estos personajes lo abonen en su beneficio. El resultado siempre será la intolerancia, la homofobia y el fascismo.
Pero en nuestro país, también tenemos ciertos actos que cuando menos nos llama la atención que alguien los deje celebrar, más cuando quien lo celebra es la ultraderecha y su bandera del aguilucho franquista.
El pasado 28 de junio, día del Orgullo Gay, medio centenar de ultraderechistas -muchos de ellos menores de edad- celebraron un torneo "Por la Familia y contra el matrimonio homosexual" en un espacio alquilado al Ayuntamiento de Madrid, en el que utilizaron megafonía y exhibieron banderas de Falange, Bases Autónomas y
"Lo más grave es organizar un evento en contra de los homosexuales, cuando el día siguiente empezaba el Orgullo Gay en Madrid; era una provocación", aseguran a este diario desde UGT. "En un primer momento pusieron un tenderete con simbología fascista, y en otro bebidas alcohólicas. Está prohibido vender bebidas alcohólicas sin permiso, pero también exhibir símbolos. Pusieron una bandera preconstitucional con el aguilucho, y otra con la cruz celta, cuando está totalmente prohibido por la normativa municipal exhibir estos símbolos". ¿Pero quién fue el responsable del alquiler de ese pabellón?¿ Es alguien que viva intensamente las teorías ultras?¿Es lógico que con actos como estos se les dé “ vidilla” a los ultras españoles?¿Quiénes están detrás de esa apertura de puertas de un edificio público para que una pandilla de ultras dieran rienda suelta a su homofobia?¿Nadie tiene que decir nada o dimitir de su puesto?
La palabra la tiene la alcaldesa de Madrid que es la responsable de regir los lugares pagados por los contribuyentes y que con toda seguridad no estará muy conformes con poner en manos de estos personajes unas instalaciones.
Este alquiler en el polideportivo de La Elipa para celebrar un torneo, no es la primera vez que ocurre y sin embargo el Consistorio nunca ha hecho nada por evitarlo. "El primer año no pusieron tenderetes, pero sí banderitas. Lo peor es que a 30 metros hay un campo de béisbol, en el que en ese momento había muchos ciudadanos inmigrantes, podría haberse liado más", asegura la UGT .
La Policía les impidió seguir vendiendo bebidas alcohólicas y utilizando megafonía, pero permitió que el evento continuase
UGT se muestra también muy crítica por la presencia de menores en el evento -como se aprecia en las imágenes-, "un adoctrinamiento al odio bastante lamentable".
El Consistorio de Ana Botella está a la espera de recibir las actas policiales para decidir si sanciona o no a la persona que alquiló este espacio.
Los ultraderechistas alquilaron la pista durante dos horas. Cuando el responsable del centro se percató del uso que estaban haciendo de las instalaciones llamó al 112, por lo que se personaron en el polideportivo varios agentes de la Policía Municipal y Nacional.
Estos exigieron la retirada de la megafonía y del tenderete con bebidas alcohólicas, pero permitieron que el evento continuara, a pesar de la exhibición de símbolos fascistas
¿ Es lógica la actuación policial ?
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