Le damos a ganar a Repsol miles de millones de euros si encuentra petróleo y si esta compañía vierte parte de él y arruina nuestras costas, lo más que se le puede sacar al seguro correspondiente y después de muchos años de litigio, son 20 millones.
Nosotros no somos mal pensados, pero en este asunto hay cosas que nadie puede explicarse y menos los canarios que estamos en contra de esas extracciones.
El Sr. Soria se ha empeñado en ser el que defienda a la petrolera por encima del criterio mayoritario de sus paisanos y ahora, como buen matador termina la faena con una verónica de solo 20 millones que no darán ni para comprar los monos de los voluntarios de recoger el chapapote.
“La suerte está echada” se suele decir cuando no hay más vías que caminar y cuando en ese camino solo te ponen obstáculos.
Pero que no piense el Sr. Soria y su protegida compañía Repsol que los canarios nos vamos a cruzar de brazos y ver como se nos destroza nuestro patrimonio. Existen tribunales a los que recurrir y urnas en las que votar.
Pero en nuestro interior pensamos que al Sr. Soria ya no le importa nada su tierra porque ha sido tocado con la varita mágica del petróleo y eso seguramente “le mola más”.
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