Cada vez que leo, o escucho una noticia sobre el personaje que gobierna Filipinas, se me ponen los pelos de punta. Este presidente conocido como Duterte ha dado órdenes a la policía y fuerzas armadas de este país de disparar sobre todo aquel que se le considere traficante o dentro del mundo de la droga, no teniendo en cuenta ni siquiera a los tribunales y los juicios justos.
Uno de sus esbirros encargado de llevar a cabo las órdenes del presidente ha declarado en el Senado haber matado a 50 personas. “Les quitábamos la ropa, quemábamos sus cuerpos y los demolíamos” declaró. Una de las víctimas un sospechoso de secuestro, fue lanzado vivo a los cocodrilos para que se lo comieran.
Otros fueron enterrados en una cantera propiedad de un miembro de los escuadrones de la muerte de Davao, compuesto por policías y rebeldes ex comunistas. Declarando bajo juramento Matobato ha dicho “nuestro trabajo era matar a los traficantes de droga, a los violadores y a los carteristas” aunque añade “no todos nuestros objetivos eran criminales”.
De entre los muertos se encontraba el novio de la hermana de Duterte; otro, un periodista local que había criticado al actual presidente cuando era alcalde de Davao y, cuatro más eran los guardaespaldas de un político rival.
Otras dos personas eran enemigos directos del hijo de Duterte, Paolo, actualmente vicealcalde de la ciudad filipina de Davao. “Fueron asesinados como gallinas” dice el testigo ante el Senado. También explicó que uno de los asesinatos fue llevado a cabo personalmente por Duterte, se trató de un funcionario del departamento de justicia que fue "rematado" por el propio Duterte.
Una vez más, aparecen en algunos países los llamados “Escuadrones de la Muerte” que bajo el apoyo de un gobierno como el de Duterte van acabando con las libertades de los pueblos a base de utilizar el asesinato como único fin para conseguir sus logros.
El presidente actual de Filipinas, más tarde o más temprano será juzgado por genocidio. Ya no se trata de querer eliminar a los traficantes ladrones y violadores, se trata de que emplea su poder para eliminar sistemáticamente a todos los que no piensen como él. Y eso se paga , con un juicio en el que pueda defender sus derechos y no como él hace ahora que no solo niega los derechos de defensa, sino que los mata impunemente.
Personajes como estos, deben estar en las cárceles y no en un gobierno por el daño que le hace a su pueblo.
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