El PP sigue presionando a Pedro Sánchez hasta el extremo de llamarlo antipatriota por no plegarse a los caprichos del Sr. Rajoy empeñado en conseguir los votos de los socialistas intentando que con esas descalificaciones el pueblo se olvide de la Sra. Barberá, Bárcena, Gunter, discos duros y un largo etc.
Pero aunque parece que Rajoy está minando a una parte de los barones del PSOE que nunca han comulgado con la política de su Secretario General entre los que aparecen no solo algunos barones de la vieja guardia, sino que también ha salido a la palestra la Sra. Sultana Díaz, el aragonés Javier Lambán y el valenciano Ximo Puig que pide una reunión del Comité Federal para que Sánchez no se atreva a llegar a ningún acuerdo con podemos. Vean si está complicada la cosa que el ex presidente de Extremadura ha declarado que si se llega a un acuerdo con Podemos él se marcharía del partido. Con lo que tratan de echarle un pulso a Sánchez para que cierre los ojos y firme una abstención con la derecha que tanto mal le ha hecho a los españoles en los últimos años y saltándose a la torera el voto de millones de españoles han votado al PSOE para que echara a Rajoy de la Moncloa y no para que le ayudara a perdurarse en el cargo.
El Secretario General socialista recuerda la retahíla de escándalos que acosan a los populares para justificar su posición. Repite a Podemos y C's que el fin de sus vetos será el "principio de la regeneración"
Pedro Sánchez sabe que tiene un poderoso argumento de fuerza, dentro y fuera de su partido, para seguir instalado en el no: la corrupción que acorrala al Partido Popular, y que no es un problema que afecta a Mariano Rajoy en exclusiva, que también, sino que carcome a toda la formación y que tiene nombres propios como Rita Barberá, Jaume Matas, Luis Bárcenas o Francisco Camps. Por eso la única salida, a su juicio, es que Podemos y Ciudadanos depongan sus vetos, hagan posible el Gobierno del cambio y sea así el "principio de la regeneración democrática" en España.
Y con esas basas trata de jugar Sánchez porque sabe que los tres partidos mandaría a la oposición a Rajoy y sus muchachos y tendrían las manos libres para llegar al final de las corrupciones.
Pero ahora todo está en manos de los socialistas que quieran que Rajoy salga de la Moncloa y para eso tienen que estar muy unidos, sin fisuras y ayudando, no entorpeciendo las negociaciones que realice el Secretario General.
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