La mayoría de los
españoles desconocemos como se realizan las listas de espera en los hospitales
de nuestro país, pero a veces cuando tenemos un problema nos dicen los médicos
que si queremos operarnos en el Hospital al que pertenecemos o que nos
operemos en un centro concertado, o sea, en un hospital privado.
Según sea la
urgencia la mayoría escoge un centro privado que te realiza una operación y se
desentienden del paciente y cualquier problema que pueda tener tiene que ir al
hospital de procedencia.
Eso ocurre en casi
todos los centros de España y como no podía ser de otra forma también en
Madrid que según su presidenta tiene la Sanidad mejor del mundo.
El caso es que
cuatro médicos traumatólogos se dieron cuenta que sus pacientes que estaban
para ser operados en noventa días habían pasado por orden de sus superiores a
una lista en la que la espera era de 180 días.
Como era de esperar
acudieron a sus superiores y la Comunidad de Madrid por medio de su consejera
de Sanidad o de su presidenta la Sra- Ayuso atacan a este médico que ha dado la
cara para decir que él fue el que manipuló las listas para trabajar menos.
En una palabra, le
tratan de vago y de manipulador de esas
listas de espera, sin pensar que este cirujano tenía en su poder las notas
enviadas por sus superiores en las que le exigían dejar las cosas como estaban
sin pensar en los enfermos entre los que estaba una niña pequeña a la que tenían
que operar de cadera o podía perder su pierna.
En una entrevista en
Televisión el cirujano Luis Alberto Martos no se ha mordido la lengua. El cirujano
del Ramón y Cajal que
destapó la presunta manipulación de las listas de espera ha respondido en Todo
es mentira a las acusaciones de Fátima Matute, consejera de
Sanidad de la Comunidad de Madrid, y lo ha hecho cargando duramente
contra ella. “Son unas palabras mezquinas por su parte, es una mentirosa”,
ha sentenciado ante Risto Mejide. Martos considera que Matute pretende “desprestigiarle”
después de haberle convertido en protagonista inesperado del escándalo que él
mismo denunció.
Porque la consejera
no se limitó a cuestionar su versión. Matute señaló directamente al médico como
responsable de los cambios en la prioridad de 57 pacientes de Traumatología.
Según su versión, habría sido el propio denunciante quien modificó “de manera
irregular” la gravedad de esos pacientes “para su beneficio”, con el objetivo
de “trabajar menos y operar casos menos complejos”.
Una acusación que
Martos niega tajantemente y para la que asegura tener una respuesta muy
concreta: los registros informáticos. “Hay un registro electrónico del que
dispongo donde se ve quién ha accedido y ha cambiado las prioridades. En
ningún momento aparece mi identificación”, explica. “Por lo tanto hay pruebas
en contra de esa afirmación tan bárbara que ha hecho”.
El cirujano va
incluso un paso más allá y acusa a la consejera de haber incurrido en un
delito: “Quiere desprestigiarme y está cometiendo un delito de injurias”. Y
remata su respuesta con otra frase especialmente contundente: “Es una ignorante
y la ignorancia es atrevida”.
Cuenta que descubrió
los cambios cuando estaba preparando la programación quirúrgica del mes
siguiente y comprobó que habían desaparecido de su lista los pacientes con
prioridad 2, los considerados preferentes. “Como soy muy celoso de mi trabajo.
Creemos que aunque
la Sanidad estén en manos de las Comunidades Autónomas, el Gobierno de la
nación debe tener en sus manos la posibilidad de investigar y sancionar a esas
Comunidades que juegan con la vida de las personas.
En estas Islas, la
Sanidad funciona bien y en tiempo según sea la gravedad del enfermo, aunque a
veces te trasladan a un centro privado siempre con tu autorización para
solucionar con rapidez el problema que puedas tener.