viernes, 15 de enero de 2021

¿SE TIENE QUE REVISAR EL ROSCO DE PASAPALABRAS?

 

Durante estos días de pandemia dedicamos nuestro tiempo no solo a escribir o pintar, sino también a ver algún que otro programa de televisión que me haga las horas menos largas y me entretenga hasta la llegada de Morfeo y sus historietas.

Pues bien, no todos los días logro divertirme con los programas que vemos y últimamente no solo nos pone nerviosos uno de los programas, sino que además cogemos una calentura que se convierte en insomnio.

Nos estamos refiriendo al programa de Antena tres, “Pasa palabras”. En este programa se están enfrentando un paisano de Tenerife de 23 años que se llama Pablo y un Guardia Civil de nombre Luis. El chicharrero lleva mas de 130 programas y el hombre de la benemérita sobre 75. Y ustedes me dirán: ¿Cuál es la noticia? ¿Qué ha pasado con estas dos personas?

No es tanto lo que ha pasado con los concursantes, sino las pruebas que les ponen a cada uno que son muy diferentes. Al muchacho tinerfeño le están tocando unos roscos que si no fuera lo que sabe ya estaría en Holanda nuevamente donde está haciendo un master de música ya que es violinista.

En cuanto al otro concursante, aunque él no lo quiera le están cayendo unos roscos que en muchas de las preguntas podrían contestarla hasta un alumno de Primaria.

Ayer, el muchacho de la isla de enfrente consiguió el récord de tiempo que ha podido conseguir un concursante, mientras que el componente de la benemérita se quedó con la mitad de los minutos de su oponente. ¿Y qué pasó? Pues que al final ganó el Guardia Civil y el chicharrero tiene que ir hoy al “banco azul” al haber perdido. Mientras las preguntas del policía eran tan flojas que parecía que se  equivocado llegando al final a acertar 24 respuestas tales como por ejemplo: lugar donde caminamos en una vivienda. Por lógica tenia que decir y dijo que era el piso. Mientras que a Pablo solamente le faltaron pedirle que explicara la metamorfosis del mosquito trompetero en las dunas de Maspalomas.

Nosotros creemos que los concursantes no tienen culpa que unas preguntas para uno sean muy fáciles y para otros muy difíciles. La culpa es del programa que hace los roscos con tanta diferencia que parece que están hechos para que alguien se lusca.

La solución que debe llevar a cabo la Tres Media es que esas pruebas fueran inspeccionadas por un lingüista y avaladas por un notario, con lo que se acabarían las dudas de los televidentes.

No sabemos como terminará esta esta puja entre estos dos concursantes, pero ha llegado el momento que este programa que tiene mas de 20 años en antena recupere el prestigio que está perdiendo.

Vuelvo a decir que los concursantes no tienen culpa alguna porque ellos ignoran lo que les van a preguntar, pero creemos que se debe estudiar la manera de llegar a una igualdad en cuanto a las dificultades. Estos dos concursantes se juegan mas de un millón de euros y deseamos que se lo lleve aquel que haga merecimientos para ello.

Seria una pena que por no cuidar el contenido de los roscos la gente se canse y prefiera otro programa con lo que todos perderían. Y ya no me cabe otra cosa que desear que tanto Pablo como Luis nos sigan deleitando con sus conocimientos, pero dentro de una igualdad de contenidos.

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