La
derecha y ultraderecha de nuestro país no ha resistido que el gobierno un día
antes de la fiesta de los Santos Inocentes haya empezado en todo el país a
vacunar a los mayores de las diversas residencias y los sanitarios que son los
primeros en enfrentarse al coronavirus.
En la
noche del sábado fueron distribuyéndose las vacunas en todas las autonomías y
estas a los lugares donde comenzarían a vacunar. Y entonces alguien se dio
cuenta que las cajas que contenían las vacunas tenían unas pegatinas con la
bandera y el escudo de España con el solo lema :” Estado Español “ y ahí es
donde estos colectivos que se han apropiado de la bandera de todos los
españoles dicen que el gobierno no tiene derecho a poner esas pegatinas que para
eso se les tienen que pedir permiso a los ultras y a la derecha que son los dueños
de la bandera de este país.
Que la vacuna
haya empezado a distribuirse justo un día antes del 28 de diciembre sólo se
puede ver como una broma pesada, otra inocentada más de este gobierno genocida
que no mata más gente porque son más inútiles que criminales, afortunadamente.
Habrá que fijarse bien a ver si en las próximas comparecencias ante el
micrófono, Fernando Simón no aparece con una nariz de payaso o con un muñequito
a la espalda. Se equivocó ligeramente con los casos que iba a haber en nuestro
país ("uno o dos" dijo), con el uso de las mascarillas ("no van
a ser necesarias" dijo) y con prácticamente todas y cada una de las
previsiones y recomendaciones para hacer frente a la pandemia. Le ocurrió por
hacer caso a los médicos, a los epidemiólogos y a la OMS, en lugar de consultar
a expertos como estos señores de la derecha. Qué inocentes somos.
El español es
inocente por definición y por eso no para de equivocarse y votar lo que no
debe, cuando está claro que a la hora de llevar las riendas del país de forma
seria y competente no hay como la gente bien de la derecha. Lo vimos con la
catástrofe del Prestige, con los atentados del
11-M y con los muertos del Yak-42, tres perfectos ejemplos de gestión en
tiempos de crisis. El Yak-42 fue mala suerte, el 11-M cosa de la ETA y el Prestige unos hilillos. No hace falta ser muy listo
para comprender que la tragedia del covid-19 ha sido planeada por la
Internacional Comunista con sede en China bajo el patrocinio de Bill Gates y la
colaboración de diversos grupos etarras coordinados por Pablo Iglesias desde su
chalet de Galapagar.
Tendremos mucho
tiempo en los que llevar a cabo la labor tan interesante de nuestra derecha que
no me negaran que es un dechado de perfección y no como este gobierno socio-
comunista, judeo masónico que está instalado en Moncloa siendo un gobierno ilegal.
¡!! Hasta donde hemos llegado¡¡¡
No hay comentarios:
Publicar un comentario