martes, 16 de octubre de 2018

SÍ A LA EUTANASIA.

No hay que ser un lince en política para ver que el tema de la Eutanasia no lo querían en el PP ni ver. Por lo visto todos sus miembros son unos valientes que quieren morir metidos en grandes alaridos de dolor porque sufriendo pueden llegar antes que los rojos masones al cielo.
El PSOE y Podemos hacen una proposición de Ley emitida por el PSOE para regular la eutanasia en nuestro país. La formación que lidera Pablo Casado es partidaria de no interrumpir la vida de las personas que sufren una enfermedad incurable y ha encontrado en este asunto un punto de confrontación con el grupo parlamentario socialista. 
Para el Presidente del PP , Pablo Casado ha decidido presentar ante el Congreso un texto alternativo que considera la eutanasia un "derecho individual" al que podrán acogerse quienes sufran “una enfermedad grave e incurable con un pronóstico de vida limitado” o “una discapacidad grave, crónica e irreversible” que les causen “un sufrimiento insoportable”. Esta práctica, según recoge el texto, podrá hacerse mediante la sanidad pública o privada y aquellos profesionales que no la quieran ejercer podrán declararse objetores de conciencia.
En una palabra: este lumbreras  pretende que yo solicite la eutanasia siempre que esté a punto de morirme y que no tenga el derecho de acabar con mi existencia cuando crea que en este mundo ya no pinto nada ni para mi familia ni para nadie.
La postura adoptada por el PP coincide con la de Ciudadanos y su iniciativa por la llamada "muerte digna". En el otro extremo, los partidos que representan la mayoría parlamentaria -PSOE, Podemos, PNV, ERC y PDeCAT- creen que ambas prácticas no son excluyentes sino que son complementarias. Estos partidos consideran que incluso con cuidados paliativos, aún habrá personas sin un pronóstico de muerte inminente que necesiten una ley mediante la cual puedan adelantar el fin de sus días. Poco menos que lo que les decía unos párrafos más arriba. España más tarde o más temprano tendrá que ponerse a la altura países europeos que ya han considerado esta ley como de necesidad para aquellos que quieren tener una muerte digna.
El problema puede ser la negativa del personal sanitario a la hora de que un paciente proponga acabar con su vida. Se pueden negar por problemas de conciencia, aunque se debe dejar claro que esa situación no significa que el paciente no reciba la ayuda que pretende.

En este país católico, apostólico y algo románico, nos parece muy complicado que el Parlamento apruebe esta Ley porque la Iglesia realizará una gran campaña hasta llegar a decirle a los que quieran morirse que van a ir al infierno y se van ir quemando lentamente durante toda la eternidad. Aunque parece que en pleno siglo XXI este tipo de consejos ya no cuela.

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