No hay que ser un
lince en política para ver que el tema de la Eutanasia no lo querían en el PP
ni ver. Por lo visto todos sus miembros son unos valientes que quieren morir
metidos en grandes alaridos de dolor porque sufriendo pueden llegar antes que
los rojos masones al cielo.
El PSOE y Podemos
hacen una proposición de Ley emitida por el PSOE para
regular la eutanasia en nuestro país. La formación que lidera Pablo Casado es
partidaria de no interrumpir la vida de las personas que sufren una enfermedad
incurable y ha encontrado en este asunto un punto de confrontación con el grupo
parlamentario socialista.
Para el
Presidente del PP , Pablo Casado ha decidido presentar ante el Congreso un
texto alternativo que considera la eutanasia un "derecho individual"
al que podrán acogerse quienes sufran “una enfermedad grave e incurable
con un pronóstico de vida limitado” o “una discapacidad grave, crónica e
irreversible” que les causen “un sufrimiento insoportable”. Esta práctica,
según recoge el texto, podrá hacerse mediante la sanidad pública o privada y
aquellos profesionales que no la quieran ejercer podrán declararse
objetores de conciencia.
En una palabra: este lumbreras pretende que yo solicite la eutanasia siempre que esté a punto de
morirme y que no tenga el derecho de acabar con mi existencia cuando crea que
en este mundo ya no pinto nada ni para mi familia ni para nadie.
La
postura adoptada por el PP coincide con la de Ciudadanos y su iniciativa por la
llamada "muerte digna". En el otro extremo, los partidos que
representan la mayoría parlamentaria -PSOE, Podemos, PNV, ERC y PDeCAT- creen
que ambas prácticas no son excluyentes sino que son complementarias. Estos
partidos consideran que incluso con cuidados paliativos, aún habrá personas sin
un pronóstico de muerte inminente que necesiten una ley mediante la cual puedan
adelantar el fin de sus días. Poco menos que lo que les decía unos párrafos más
arriba. España más tarde o más temprano tendrá que ponerse a la altura países europeos
que ya han considerado esta ley como de necesidad para aquellos que quieren
tener una muerte digna.
El
problema puede ser la negativa del personal sanitario a la hora de que un
paciente proponga acabar con su vida. Se pueden negar por problemas de
conciencia, aunque se debe dejar claro que esa situación no significa que el
paciente no reciba la ayuda que pretende.
En este
país católico, apostólico y algo románico, nos parece muy complicado que el
Parlamento apruebe esta Ley porque la Iglesia realizará una gran campaña hasta
llegar a decirle a los que quieran morirse que van a ir al infierno y se van ir
quemando lentamente durante toda la eternidad. Aunque parece que en pleno siglo
XXI este tipo de consejos ya no cuela.
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