Cuando se celebren las Primarias en el PSOE, no tiene nada de extraño que el partido quede roto o al menos con un gran deterioro en las relaciones entre sus afiliados.
El problema es que actualmente existe una guerra entre los mal llamados barones y principalmente el ex Secretario General Pedro Sánchez. Para los barones y dirigentes en los órganos del partido la presentación de Pedro Sánchez es la china que les ha salido en el zapato y a la que tienen que eliminar antes que la herida les sangre.
Vean lo que ocurre en la región de Castilla – La Mancha regida por el socialista Emilio García Page: La que fuera ex consejera de Administraciones Públicas, de Turismo y también de Trabajo y Empleo en distintos gobiernos de Castilla-La Mancha, además de ex diputada del Congreso, Magdalena Valerio, denunció este martes en un acto que compartió con el precandidato socialista Pedro Sánchez, que hay alcaldes que no acuden a los mítines del ex secretario general “por temor a perder subvenciones para sus pueblos”.
Explicó la ex consejera que se trata de un alcalde que consideró que podían peligrar “algunas subvenciones que la Junta de Castilla-La Mancha tenía comprometidas con su pueblo, y no se atrevió a ir a ese acto”.
Muy complicada será la unificación de este partido después de la cantidad de descalificaciones que le han hecho a Pedro Sánchez por aquellos que rigen la cúpula y que temen quedarse fuera de posibles listas o sin el cargo que ahora les está llevando un buen salario a sus cuentas corrientes.
Vamos a ver qué ocurre después de esas primarias, aunque nos tememos que será muy difícil ver a Pedro Sánchez en un abrazo fraternal con la Sra. Díaz y no digamos nada si ese abrazo es con el Sr. Fernández.
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