Las posibilidades de ir el día 26 de Junio a unas nuevas elecciones se
está convirtiendo en una realidad si durante la próxima semana no llegan a
ponerse de acuerdo los partidos para conseguir una alianza de gobierno.
Hoy Pedro Sánchez le ha hecho una visita a los sindicatos y estos le
dijeron que existía otra posibilidad para ponerse de acuerdo los partidos que
era la de que el PSOE gobernara solo con los apoyos de Podemos y Ciudadanos y
someterse a una moción de confianza a los dos años de gobierno y que las
inquietudes de Podemos y Ciudadanos se discutieran en el Congreso.
Si esa idea no llega a realizarse, el día 26 de Junio nos veremos
nuevamente con las urnas.
Pero lo que puede hacer que los partidos se conciencien es el gasto que
se producirá si llegamos a una celebración de elecciones.
Las últimas elecciones costaron la cantidad de 130.244.505 euros,
desglosados de esta manera: Logística electoral (12,6 millones): es el gasto
incurrido por el despliegue de 57.486 mesas, 210.000 urnas, 58.000 cabinas,
66,8 millones de sobres, 400 millones de papeletas y 870.700 manuales de
instrucciones en los 22.951 locales electorales repartidos por todo el
territorio español. Los 172.458 miembros de las mesas (entre ellos los
presidentes y vocales), percibieron además una dieta de 62,61 euros por
persona. Administraciones Públicas (55,1 millones): el coste incluye el
despliegue de 28.000 policías nacionales, más de 44.000 guardias civiles y unos
13.000 municipales, una cifra más alta de lo normal por el estado de alerta
antiterrorista en nivel 4, en el que todavía se encuentra España. También las
campañas institucionales en prensa, radio y televisión para dar a conocer los
comicios y promover la participación entre los electorales. Operador Postal (48
millones), incluye el gasto de la gestión del voto por parte de Correos y
Telégrafos. Telecomunicaciones (12,8 millones): el presupuesto corresponde a la
contratación de los sistemas informáticos para la difusión del escrutinio y la
gestión tecnológica de la jornada. Otros e imprevistos (1,67 millones) La
gestión de la jornada electoral no es el único gasto en el que incurre el
Estado
Las administraciones subvencionan además a los partidos en función de
sus resultados, con el objetivo de sufragar su propaganda electoral, el
alquiler de locales para mítines, los desplazamientos de los políticos en
campaña... e incluso los intereses de los créditos pedidos para sufragarla.
Según estipula la Ley electoral, el Estado realiza dos tipos de subvenciones a
los partidos: la primera, 21.167,64 euros por cada escaño tanto en el Congreso
como en el Senado; y segundo, a los grupos con representación se les paga 0,81
euros por cada voto obtenido en el Congreso y 0,32 euros por cada voto en el
Senado, siempre que se haya logrado representación en cada cámara. Las
subvenciones a partidos por sus resultados electorales en diciembre fueron de
47,4 millones de los que correspondieron al PP 17.406.036 euros por sus
votos y escaños en ambas cámaras; al PSOE, 12.208.043 euros; a Podemos y sus
confluencias, 9.434.736 euros; y a Ciudadanos, que no tuvo representación en el
Senado, 3.682.143 euros. En total, las subvenciones que recibieron todos los
partidos por este concepto ascendieron a 47,4 millones de euros. Es decir,
sumando las subvenciones y el coste de la jornada electoral, repetir las
elecciones podría suponer un nuevo gasto de 177 millones: unos 3,8 euros por
cada uno de los 46 millones de españoles.
¿Vale la pena que se gaste ese dinero por no ponerse de acuerdo el PSOE
con Podemos y que Ciudadanos se abstenga? ¿O bien que gobierne solo el PSOE y
que le apoyen los otros dos?
Ellos sabrán lo que hacen pero el tiempo se acaba y ya las encuestas le
dan menos votos al PSOE y a Podemos en beneficio de Ciudadanos y el PP que podrán
conseguir la mayoría necesaria para gobernar y las manos libres para
recortarnos hasta la respiración.
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