Estamos cansados de los obispos, arzobispos y cardenales de la Iglesia católica en España que siempre que tienen un caso de abusos sexuales o de pederastia en sus distritos o parroquias, miran para otro lado y no tienen la suficiente hombría de poner punto y final haciendo valer los criterios de la Iglesia. Con esta manera de actuar y pensar, por el camino se escapan muchos sinvergüenzas que amparados en sus sotanas o en sus cargos actúan con toda impunidad.
En Sevilla se ha dado el caso del hermano mayor de la Hermandad de Pasión, Javier Criado, acusado de “dolorosísimas vejaciones, humillaciones y abusos” por seis mujeres que fueron pacientes de su consulta de psiquiatra desde la década de los 90.
La denuncia, en la Fiscalía, recoge que el insigne cofrade sometió a sus pacientes a “tocamientos impúdicos” y relaciones sexuales “no consentidas”. Criado niega rotundamente las acusaciones y sostiene que son “falsas de toda falsedad”.
Por parte del Arzobispado aseguraron que no se va a tomar ninguna medida contra Criado. La decisión adoptada, añade la información firmada por Rocío Velis y Manuel J. Fernández, “es de no intervenir hasta que la Justicia se pronuncie, ya que recordaron que en una ocasión Criado fue denunciado por hechos similares y que el caso se acabó entonces archivando por la Audiencia”.
Todo empieza con una denuncia del Colegio Oficial de Médicos de Sevilla de los hechos denunciados por estas seis pacientes ante el Comité Deontológico de la institución colegial. El Colegio de Médicos de Sevilla ha abierto, por su parte, una información reservada, aunque hasta el momento no hay apertura de expediente disciplinario
Criado afirma que algunos de estos hechos “ya fueron denunciados hace más de 10 años e investigados en sede judicial penal, finalizando con pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Sevilla acordando, a solicitud del Ministerio Fiscal y de mi defensa, el sobreseimiento de la causa, siendo archivada”.
A ese precedente se agarra el Arzobispado, cuyo titular es José Asenjo, para no tomar ninguna decisión sobre Criado, cuya permanencia como representante máximo de su hermandad, aunque formalmente dependa de esta institución, sería inviable sin el visto bueno de Palacio, el sobrenombre que los informadores cofrades de Sevilla dan a la Archidiócesis.
Y nosotros nos preguntamos: ¿Por qué el Arzobispado no rompe esos viejos moldes y se limita a llevar a cabo los criterios del papa Francisco que siempre se ha mostrado mucho más severo que sus antecesores en cuestiones de abusos, especialmente contra menores pero no solo contra ellos?.
Por su parte, la denominada oficialmente Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced guarda silencio
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