Miles de personas en este país están muriendo cada día sin que sus vecinos, sus familiares, sus amigos puedan hacer nada por evitarlo. Pero lo lamentable no es que sea porque la enfermedad que padecen les pueda haber llevado a la tumba, sino porque el Gobierno del Sr. Rajoy dice no tener dinero para costearles sus tratamientos. Si, mis queridos lectores, mientras algunos políticos corruptos se han enriquecido con el dinero de nuestros impuestos y otros han empleado nuestros tributos para sacar adelante a un grupo de Bancos cuyos dirigentes no solo los llevaron a la ruina, sino que se trasladaron a sus cuentas corrientes despidos millonarios, cada día mueren once enfermos de Hepatistis C porque el gobierno no puede pagar los gastos que originan sus medicamentos que pueden devolverles la salud hasta en un porcentaje de un noventa por ciento. Para el Gobierno de Rajoy es más importante el dinero que la vida de las personas.
Ayer, miles de personas se congregaron este domingo frente al Ministerio de Sanidad y las calles aledañas para reivindicar la atención a los 35.000 pacientes que hay en España con hepatitis C en fase avanzada y para exigir al Gobierno que desbloquee los tratamientos de última generación –de nombre comercial Sovaldi y Olysio– que son capaces de curar indefinidamente determinados genotipos pero que, según denuncian los diferentes colectivos de afectados por el virus, no están llegando a los enfermos por su elevado precio (50.000 euros por un tratamiento de tres meses combinado con ambos medicamentos).
En declaraciones a los medios de comunicación, el presidente de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C, Mario Cortés, aseguró que "la solución al encierro pasa por reunirse con el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, y sobre todo por habilitar una partida presupuestaria extraordinaria". "Muy sencillo, poner el dinero encima de la mesa y que de una vez por todas haya voluntad política para atajar el problema de esta enfermedad. Esto solo nos pasa a nosotros, por ejemplo a los enfermos de VIH no les hacen la cuenta de las pastillas. ¿Por qué a nosotros sí? Esto es inadmisible, es una discriminación y no lo vamos a consentir", apuntó. El presidente de la PLAFHC también quiso elucubrar sobre el porqué de esta "discriminación": "Puede ser que estén haciendo un experimento que, con su finalidad de privatizar toda la sanidad pública, empiecen a atacar a los enfermos de hepatitis C y después sigan con el resto de patologías".
Es una vergüenza que la gente muera sin una verdadera atención sanitaria por no podérseles gestionar unos medicamentos que según el Ministerio de Sanidad son muy caros.
Nosotros, desde esta modesta página siempre estaremos con los compañeros que padecen una enfermedad tan criminal que solo te deja el margen de la muerte si no te han tratado a tiempo.
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