“Donde dije digo, digo Diego”. Ese podría ser el
lema en su escudo heráldico cuando el Presidente Rajoy se retire y le sea
concedido por el Rey un titulo nobiliario.
Este Sr. que siempre dijo que por encima de todo
“daría la cara” y que en la realidad se esconde a los periodistas saliendo del
Senado por el sótano en coche, este gobernante que dilata en el tiempo todo lo
que puede las explicaciones de sus recortes al pueblo, ese Sr. que os gobierna
base de Decretos y aprovechándose de su mayoría parlamentaria sin consultar para
nada a sus oponentes, el Sr. Rajoy, esta mañana ante la parroquia de militantes del PP de
Madrid, tampoco ha dicho una sola palabra sobre el alza de los tributos
indirectos. Simplemente ha reconocido lo siguiente:
·
"Vamos
a seguir gobernando y haremos todo lo necesario para salir de aquí. Si hacemos
todo lo necesario, saldremos, y si no, no. Y por eso cada viernes
continuarán las reformas. Y el viernes que viene, también, porque eso es sentar
las bases del futuro".
·
"Entiendo
perfectamente, cómo no lo voy a entender, a muchas de las personas que se ven
afectadas por las decisiones que estamos adoptando". Y ha seguido después:
"Hay muchas reformas que no les gustan a los españoles, es cierto".
·
"Soy
consciente de lo que estamos haciendo. Del mismo modo, también digo que el
problema es la crisis, el paro, la recesión, el desorden en las
finanzas públicas.
Y frente a eso sólo cabe una cosa: hacer reformas.
·
Y
frente a eso sólo cabe una cosa: hacer reformas. Y ahí está la salida de la crisis, la
prosperidad y el interés de España y de los españoles, que a estas alturas de
mi vida es el único principio inspirador de mi acción de Gobierno.
·
Ha
aumentado la carga fiscal de los contribuyentes, pese a que no lo advertía así
el programa del PP. Y lo ha hecho porque "no quedaba alternativa"
·
"Hemos
tenido que subir algunos impuestos, y no figuraba en el programa electoral, y
yo ya lo sé
·
Las
reformas, ha reiterado, "no producen efectos en el corto plazo"
y "llevará su tiempo" notar sus repercusiones.
·
Le
ha cargado el muerto de la "herencia" recibida y del agujero del
déficit, un 8,51% en 2011 frente a la previsión del 6% comprometida con
Bruselas. Ese desfase, ha censurado, "además de un problema de reputación
y credibilidad, supone que en 2012 tengamos que reducir el déficit en
18.000 millones de euros. La responsabilidad la tienen los que la tienen. Y encima no les parece
bien. Lo menos que podían hacer era callarse".
·
"Queremos
una Europa unida en lo económico y en lo político, en la que todos cumplan sus
compromisos. España, también. Y una Europa solidaria con todos. Estamos a favor
del crecimiento económico.Necesitamos
y apoyaremos todas las políticas de crecimiento que se presenten en el Consejo
Europeo,
y España hará sus propias aportaciones. Y también estamos a favor de las políticas de austeridad, porque si no las hay
nunca habrá crecimiento económico".
Sigue nuestro Presidente sin enterarse de la
situación del país y anuncia que el próximo viernes tendremos “más de lo mismo”
aunque el pueblo y principalmente los trabajadores sean los sufridores. Parece
que nuestro Presidente vive en un mundo irreal esperando al mago de la lámpara
que le conceda tres deseos para solucionar nuestros problemas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario