jueves, 19 de abril de 2012

LAS ESCOPETAS FABBRI.



Un safari en Botsuana para la caza de elefantes cuesta aproximadamente unos 45.000 euros. Pero si caro es un safari más caras son las escopetas que se utilizan en cacería de esa naturaleza.
Nuestro rey posee tres escopetas de la marca Fabbri preparadas para caza menor cuyo valor supera los 100.000 euros cada una. El rey se ha desplazado en numerosas ocasiones a la pequeña localidad de Nave, en el norte de Italia, donde se encuentra la armería que fundó en 1965 Ivo Fabbri. Los viajes de Juan Carlos I a la fábrica eran para que se le tomasen las medidas, al igual que en un sastrería, porque estas escopetas son tan refinadas que deben hacerse específicamente para el cazador que las empuñe.
Las Fabbri están consideradas las escopetas más fiables y precisas del mundo, y no es para menos. Cada una de ellas necesita un año para ser elaborada, sólo se fabrican 20 anualmente y la lista de espera para hacerse con un ejemplar es de tres años. En la armería se fabrican absolutamente todas las piezas de estas armas, incluso los tornillos que las ensamblan. Entre los privilegiados que pueden disparar una Fabbri están Steven Spielberg -que practica una complicada modalidad de tiro al plato-, Eric Clapton y el rey de España.
Las culatas de las escopetas Fabbri llevan uno refinados y artísticos grabados hechos con láser, “pero no es lo importante en un arma”, advierte Tullio Fabbri, heredero de la marca que inició su abuelo, “es como si en un coche nos pusiéramos a hablar de la pintura de la carrocería”. “Los verdaderos aficionados a las armas aprecian otras cosas -prosigue el armero- y (…) los grabados de las escopetas de Don Juan Carlos son muy sencillos”.
Tanto la cacería en África como las tres escopetas, su costo no ha salido de los presupuestos públicos, sino que son “un regalo que le hicieron sus amigos cazadores”, según explica el propio Tullio Fabbri. Uno de los generosos pagadores fue el empresario español Alberto Alcocer, uno de los dos primos que forman el dúo de Los Albertos, que suele acompañar al monarca en sus aventuras cinegéticas
Pero si para nosotros no es normal que el rey se gastara 300.000 euros (50 millones de la antiguas pesetas) en tres escopetas, nos parece todavía peor ese tipo de regalos que pueden dar lugar a malas interpretaciones.


No hay comentarios: