Rajoy ha declarado ayer en Pontevedra - cuando ha dado la salida a sus atletas para llegar a la meta de la Moncloa – que él no tiene una varita mágica para solucionar los problemas de España, y pidió la ayuda de todos.
Si lo miramos bajo el punto de vista de un candidato que ha sido responsable en la oposición y que durante estos tres últimos años se partió el alma por ayudar al Gobierno a salir de la crisis, veríamos normal que pidiera ayuda a los españoles. Pero un hombre que se ha limitado a esperar la caída de un gobierno y que no ha aportado nada de su cosecha para sacarnos de la crisis, creemos que no tiene derecho nada más que a cerrar la boca, llenarse de humildad y apechugar a partir de ahora con lo que tanto anhela, o sea llegar al poder.
Si eso ocurre como todo el mundo espera, seguramente veremos la cara verdadera de Rajoy, empleando una política dura y orientada siempre contra los que menos tienen. Se meterá con la Educación y la Sanidad aunque diga ahora que no, los jubilados tendremos congeladas las pensiones hasta que su valor no nos dé ni para pagar las medicinas o el médico del famoso copago. Y no digamos nada de las políticas sociales, esas ayudas a la dependencia, residencias de día y asilos de mayores las veremos en las películas americanas, y por último si en la enseñanza su política es igual a la que hace su partido en la Comunidad de Madrid, que Dios nos ampare.
Reconocemos que el Mago “Rajoy “no puede hacer un bálsamo para curar las heridas económicas - que tanto su partido como la Banca de este país con la complicidad del PSOE - han dejado en el enfermo.
A Zapatero y al PSOE les ha costado el gobierno las medidas aplicadas unas veces acertadas y otras erróneas, pero todavía nos llega a los oídos decir al Sr. Rajoy, a la Sra. Sáenz de Santamaría, al Sr. Pons y otros dirigentes que lo mejor era que con la mayor rapidez se fuera Zapatero que ellos tenían la solución para España. Desde fuera, todo se ve de color de rosas, pero ahora que se acercan las elecciones y el pueblo español les ha oído decir tantas veces que ellos tenían un programa que acabaría con sus miserias, ahora, el Sr. Rajoy empieza a tener miedo escénico y no sabe cómo enfrentarse al público que llena el teatro.
La demagogia aplicada en cada momento, le pasará factura. A partir de Enero del 2012 se verá cómo funciona el Sr. Rajoy y sus muchachos llevando las riendas del caballo enloquecido de la crisis que azota a Europa . Si hasta esas fechas sigo escribiendo en este humilde espacio, les anuncio que a esas alturas del mandato de Rajoy, el pueblo español estará cansado de apretarse el cinturón y muchos saldrán a las calles a reivindicar los derechos perdidos.
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