Todo aquel que haya visto un vídeo que han puesto todas las televisiones referentes al comportamiento médico en la Comunidad de Madrid se habrán quedado con un gran trauma.
Un vídeo con instrucciones de un jefe médico a su equipo en un hospital de la Comunidad de Madrid revela que a mediados de marzo los sanitarios se prepararon para recibir órdenes políticas negando la cura a personas mayores. El doctor dice crudamente en la grabación para sorpresa de sus compañeros que en ese momento ya se había excluido de tratamiento a los ancianos provenientes de residencias: “Se les está dando terapia para infección bacteriana y si es un covid, mala suerte”.
El instructor advierte a los médicos internistas de que al ritmo que avanzaban los ingresos en los hospitales de la Comunidad de Madrid, la región iba a entrar en 48 horas en un colapso de sus UCI. Les revela que el rechazo a personas mayores les va a venir impuesto por las autoridades sanitarias y que el único margen que les queda para salvar esas vidas es ser más estrictos con los ingresos de enfermos jóvenes con buen pronóstico.
“Si queremos salvar a nuestros ancianos tendremos que asumir de alguna forma... arriesgar a que un paciente joven, que si empeora nadie le va a denegar una cama de UCI, esté en su casa”, dice el instructor. A continuación, le pide a su equipo consensuar una serie de criterios para identificar a enfermos jóvenes a los que se enviaría a sus domicilios.
“Es posible que en las próximas semanas a un paciente de x edad se le deniegue el ingreso hospitalario porque necesitemos la cama para otro paciente que se beneficie más de ello. Esto es un trauma. Vamos a denegar la cama a los pacientes que más riesgo de morir tienen, pero necesitamos reservarla para los que más años de vida podemos salvar”, añade.
El vídeo refuerza la credibilidad de las familias madrileñas que denuncian que sus mayores murieron sin asistencia médica durante el peor mes de la pandemia, entre mediados de marzo y mediados de abril. Más de 400 hijos y nietos se han sumado a las querellas contra la Comunidad de Madrid y varias residencias por haber denegado el auxilio a los fallecidos. En las residencias madrileñas han muerto por covid-19 casi 6.000 personas.
Y ya para terminar, damos conocimiento de algo más de estas declaraciones del médico que insiste en que deben acatar órdenes de responsables políticos por muy en desacuerdo que estén y que los nuevos criterios suponen un desafío ético inédito en sus carreras profesionales. “Son decisiones drásticas horrorosas, que les costará la reelección política seguro, ¿vale? Les costará su cabeza, pero es necesario para la sociedad”, les informa.
“Las camas de UCI no son de mi hospital. Las camas de UCI son de la Comunidad de Madrid y se van a asignar al paciente de toda la Comunidad que más se beneficie de ello, no por gravedad, sino por años de vida recuperables. Eso es drástico. Esto es horroroso. Ojalá no nos hubiera tocado vivirlo”, les dice.
“Esto es un cambio de chip, ¿vale? No estamos preparados ninguno para esto. Lo sé”, dice el médico. “Esa decisión nos va a venir de arriba”, añade.
Nos perece que para lo que no estamos preparados los españoles es para oír este tipo de consejos profesionales cuando se está jugando con la vida de un ser humano, tenga la edad que sea, de lo contrario, tendríamos que pensar que con qué criterio se puede determinar quién tiene derecho a la vida y quien no.
Lamentable si todo esto se llevó a la práctica y si es así creemos que deben ser investigados judicialmente y de no ser cierto, que ellos sean los que denuncien a todos los medios que han dado a conocer estas atrocidades.
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