Nadie sabe cómo viene
nadie sabe cómo es,
pero si tenemos claro
que nos puede sorprender,
con una fiebre muy alta
Y hasta morirnos también.
Por eso nos encerramos
en la casa sin querer,
porque sabes que no hacerlo
también podrías fallecer.
Y ese bicho tan malvado
que no respeta a los viejos,
ha dejado a muchos niños
sin sus queridos abuelos.
Y según ultimas noticias
todavía no es lo peor,
ya pasamos de diez mil
los que el virus se llevò.
Solo nos queda esperanzas
de terminar esta guerra,
de volver a ver el Sol,
de poder pisar la tierra.
De pasear por las calles
sin máscara ni temor.
tomar un aperitivo
con una copa de ron.
Pasear por Las Canteras
diciendo a todos adiós,
sin recordar ese virus
que tantas vidas cegó.
Volver a cantar, reír,
Y darle gracias a Dios
por no ponerme en la lista
de aquel que nunca volvió.
Quédate en casa mi amigo
Y que te bendiga Dios.
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