Los
diputados del Congreso tienen la obligación de presentar dos
Declaraciones
cuando toman posesión de su cargo: una
de Bienes y Rentas,
donde figuran sus ingresos, sus propiedades y sus deudas, y otra
de Actividades,
donde deben incluir cualquier actividad que realicen más allá de la
política para que el Congreso decida si es compatible con su puesto
de parlamentario.
Esta
es la situación normal, aunque algunos de nuestros parlamentarios
tienen una pérdida de memoria cuando tienen que confeccionar estos
documentos o los que hablan de sus titulaciones. Y no creemos que lo
hagan con malignidad, sino que como humanos tienen grandes lagunas
mentales que se evaporan a los pocos meses y sobre todo si la
oposicion tiene mas memoria y se lo recuerdan.
Adolfo
Suárez Illana,
número dos del PP por Madrid en la lista que encabezó Pablo Casado,
ocultó en su Declaración de Actividades que es administrador único
de una empresa que tiene intereses
económicos millonarios en Andorra.
En concreto, a 31 de diciembre de 2018, tenía en la entidad Vall
Banc una
cartera de valores de unos 7,5 millones de euros y el préstamo se
había reducido hasta los 9,5 millones.
Nuestro
Secrterio de la Mesa del Parlamento por su amistad con Casado alega
olvido y que él no gestionaba dicha empresa aunque fuera
administrador único de una sociedad limitada, y por tanto
la ley no deja el más mínimo resquicio a la interpretación:
él tiene el poder de representación de la empresa.
“Suárez ha consultado ahora
mismo a los servicios jurídicos de la Cámara y le dicen que, si
no percibe ninguna remuneración de la empresa, no tiene obligación
de declararla.
Puede hacerlo, pero no es obligatorio. En todo caso, hoy mismo
presentará un escrito ampliando su Declaración de Actividades para
dejar claro que no
tiene ánimo de ocultar nada.
De hecho, la Comisión del Estatuto de los Diputados ni siquiera está
constituida y no ha analizado aún las Declaraciones”. Y dos
horas después,
el mismo portavoz confirmó que Suárez ya había presentado
la ampliación de
su Declaración de Actividades.
¿Y
cuál es el valor real de la empresa de Suárez? ¿Por qué opta por
poner el “valor nominal”, pese a que existe una nota específica
que le explica claramente la cifra que debe consignar? Según las
cuentas correspondientes a 2018 presentadas en el Registro Mercantil,
la sociedad tiene unos fondos
propios negativos de 929.352 euros.
Si el dirigente del PP hubiese incluido esa cifra, habría puesto sin
duda el foco mediático sobre su Declaración.
Más
relevante aún es que Suárez tampoco incluye en su Declaración de
Bienes que tiene hipotecado
el 50% de su chalé de La Moraleja
–la otra mitad, propiedad de su mujer, no está hipotecada–,
precisamente como garantía “del pago del saldo resultante de la
liquidación de la cuenta de crédito” abierta en Vall Banc, para
responder por un importe total de 5,8 millones de euros. Y ello a
pesar de que en el formulario se indica expresamente que se
deben consignar las “deudas y obligaciones
derivadas de contratos, sentencias o cualquier otro título”.
Una
vez más a los españoles les surge la duda que personajes como el
Sr. Suárez tengan tan mala memoria. Gracias a articulos como el de
InfoLibre nos vamos enterando de los trapicheos o pillerias de sus
señorías
.
Nos
parece que este asunto no ha hecho mas que empezar y estaremos
atentos para ver la resolución de los servicios del Parlamento ante
este tipo de temas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario