martes, 26 de febrero de 2019

UN DIPUTADO MUY BREVE.

Ignacio Romaní Cantera, del Partido Popular de Andalucía pasará a la historia del Parlamento español como el diputado con menos tiempo en el cargo.
Ha  tomado este martes posesión de su escaño en el Congreso de los Diputados y en menos de una semana está prevista la disolución de las Cortes por la convocatoria anticipada de las elecciones el próximo 28 de abril. De este modo, todo apunta a que su mandato acabará dentro de una semana, el 5 de marzo.
El nuevo diputado sustituye en la Cámara a la ex alcaldesa de Cádiz Teófila Martínez, que dejó el escaño tras ser nombrada presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) por el Gobierno de PP y Ciudadanos que soporta Vox en la Junta de Andalucía.
 Romaní es uno de los hombres más polémicos del PP de Andalucía. Y es que las sombras sobre su gestión cuando estaba al frente de la sociedad pública Aguas de Cádiz se acumulan desde hace meses.
En abril de 2018 se conoció que la empresa municipal pagó 42.000 euros por un trabajo de asesoramiento al catedrático que dirigió su tesis doctoral. Romaní tardó apenas un año en realizar su trabajo universitario. Catedráticos consultados consideraron "casi materialmente imposible realizar una tesis en menos de tres años y más si lo compatibilizas con un trabajo.
Yo no sé de qué se quejan estos socialistas. No cabe duda que el PP tiene gentes con gran coeficiente intelectual que son capaces de aprobar dos cursos de Derecho en solo cuatro meses de verano. ¿ De qué se quejan estos tojos?
Aguas de Cádiz también se gastaba el dinero público en gambas, vinos, copas, comilonas, regalos institucionales, recibos de gastos de representación de hasta 700 euros… y todo ello entre los años 2011 y 2013, es decir, en plena crisis económica y con las instituciones sometidas a fuertes restricciones de gasto.
Tal y como informó ElPlural.com, existen facturas de “comidas pagadas a nombre de Ignacio Romaní, pero abonadas por Aguas de Cádiz, en el conocido restaurante El Faro donde se incluían corvinas con vieiras o gambas blancas y licores como un Campari. O en el establecimiento Cumbres Mayores, donde la comida se remataba con un whisky y un gin tonic. Algunas facturas presentaban 40 copas de vino y cerveza, además de tres gin tonics, como ocurrió en otra anotación de una comida de 146 euros, donde el alimento sólido fueron cinco tapas del día, un paquete de patitas, dos platos de tortilla y uno de jamón de Jabugo”.
Para solucionar los problemas de una empresa no hay nada mejor que una buena comida.


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