¿Controlan los partidos la Justicia en este país? La pregunta ha quedado
contestada por el magistrado canario Don Manuel Marchena que hoy ha dejado al
país metido en un gran problema al renunciar al cargo para el que había sido
propuesto por los partidos del PSOE y el PP para que llevara el Tribunal Supremo
y el Consejo General del Poder Judicial.
¿ Pero cuáles han podido ser las causas para esta renuncia? Se conoce ayer
un whatsapp del portavoz
del Grupo Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, que ha asegurado a los 146
senadores de su partido sobre el
control en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tras al acuerdo entre Gobierno y PSOE. En ese whatsapp se detallaban las interioridades del
polémico acuerdo alcanzado con el
PSOE para repartirse el nombramiento de los
vocales del futuro Consejo del Poder Judicial (CGPJ). En el mismo, presumía de
un supuesto control futuro "desde detrás" sobre varios órganos clave
en el Tribunal Supremo. En un encuentro con periodistas, Cosidó —uno de los
hombres de la máxima confianza del presidente del partido, Pablo Casado— ha
negado que del mensaje se pueda sacar esta conclusión y ha achacado "mala
interpretación" a la redacción del texto, que ha tildado de "no la
más afortunada". El dirigente popular justificó dicha circunstancia en que
era un mensaje interno del partido que no debería haber trascendido.
Cosidó explicaba a sus
compañeros "el pacto previo" con el
PSOE que permitía a los socialistas elegir
11 vocales del CGPJ, mientras que al PP le tocaría dar los nombres de nueve
"más la presidencia". Este último es un puesto clave en el Supremo
que supuestamente deben elegir los vocales que finalmente sean elegidos por el
Congreso y el Senado, pero que desde el primer momento se supo adjudicado al magistrado conservador Manuel
Marchena. Cosidó presumía en el mensaje,
precisamente, de este logro: "Un presidente gran jurista con muchísima
experiencia en el Supremo, que prestigiará el TS y el CGPJ, que falta le hace,
con una capacidad de liderazgo y auctoritas para que las votaciones no
sean 11-10 sino próximas al 21-0".
Sin embargo, Cosidó
añadía inmediatamente después en el texto remitido a sus compañeros: "Y,
además, controlando la Sala Segunda desde detrás", en referencia a la Sala
lo Penal, competente para enjuiciar los casos que afectan a aforados, y
"presidiendo la Sala del 61.
Y tras estas
declaraciones el magistrado ha remitido una carta en la que deja claro que ha renunciado a presidir el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tal y como habían pactado el PSOE y el PP. La decisión llega
tras la oleada de críticas por
el evidente reparto del Poder Judicial
entre ambas formaciones. Junto al nombre de los 20 vocales del Consejo, el
acuerdo entre la ministra de Justicia, Dolores
Delgado, y su predecesor del
PP, Rafael Catalá, había
incluido sin disimulo el nombre del presidente.
La decisión supone que Marchena seguirá al frente de la Sala Penal del Supremo, y por lo tanto
presidirá el tribunal
que juzgará el procés y será el
redactor de la sentencia. El tribunal del 1-O mantendrá así su
composición original, con lo que desaparece la orientación más progresista que implicaba un nuevo presidente y la
incorporación de una magistrada asociada a la progresista Jueces y Juezas para la Democracia.
La carta de renuncia de Manuel Marchena es la
siguiente:
"Anticipo públicamente mi decidida voluntad de no ser incluido, para
el caso en que así fuera considerado, entre los candidatos al puesto del
presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial",
afirma el magistrado en un comunicado fechado el lunes y hecho público hoy
martes a primera hora.
"Jamás he concebido el ejercicio de la función jurisdiccional como un
instrumento al servicio de una u otra opción política para controlar el
desenlace de un proceso penal", afirma Marchena como una de las primeras
"precisiones" que quiere trasladar a la opinión pública.
"Mi trayectoria ha estado siempre presidida por la independencia como
presupuesto de legitimidad de cualquier decisión jurisdiccional", afirma
en un segundo punto.
"El dictamen de las resoluciones que durante años ha dictado como
magistrado del Tribunal Supremo -y de forma especial, como presidente de la Sala de Admisión de las causas contra
aforados- es la mejor muestra de que jamás he actuado condicionando la aplicación
del derecho a la opción política del querellado o denunciado", añade.
La dimisión del Sr. Marchena ha caído muy bien en las diferentes asociaciones
de jueces y fiscales y aparte de apoyarle en su decisión, dejan claro que
siempre, la Justicia ha estado, está y estará fuera de cualquier influencia del
poder o de un partido determinado.
Nos queda felicitar al Sr. Marchena y pedirle a los dirigentes del PP y
especialmente al Sr. Casado que proceda a dimisión del Sr. Cosido no solo por
haber metido la pata con su whatsapp, sino que ha demostrado no estar preparado para seguir de portavoz del
PP en el Senado.
Y ya por último, hoy le hacen una entrevista al
Sr. Maroto y en lugar de hacer una crítica severa contra su compañero de
partido por haber sido tan poco responsable, contesta que la culpa de la
situación la tiene el PSOE y especialmente la ministra de Justicia a la que
termina tratándola de “sucia “. Nos ha parecido muy fuerte y fuera de lugar la defensa
del Sr. Maroto de su compañero atacando muy brutalmente a la Ministra de
Justicia que solamente lo que hizo fue ponerse de acuerdo con el ex ministro de Justicia
Catalá para confeccionar las listas de los posibles componentes de ese Consejo.
Nos parece que el Sr. Maroto se llevó de la
euforia de estar en directo en televisión y no reparó en que la palabra “ sucia “ puede significar también
muchas cosas que nuestro idioma considera sinónimos y que seguramente al Sr.
Maroto no le hubiera gustado que a él le trataran así. No se puede entrar en
una guerra de palabras que ya no se utilizan ni en los barrios más conflictivos
de este país. Estamos seguros que el Sr. Maroto se disculpará por su manera de
hablar aunque no le guste hacerlo.
Y como final, volver a dejar claro que a los
canarios se nos puede pedir lo que sea que siempre estamos dispuestos a dar lo
mejor de nosotros, pero lo que no admitimos son presiones sobre nuestra
profesionalidad y honradez. El ejemplo, el Sr. Don Manuel Marchena.
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