Esta semana que
acaba hoy, nos han traído una serie de imágenes en televisión que nos han roto
todos los esquemas.
La Guardia
Civil, siempre ha estado al servicio de todos los españoles y se han destacado
por sus labores humanitarias hasta el extremo de algunos de sus miembros se han
dejado la vida en esa misión. Sin embargo, no sabemos si por que han cambiado
sus ordenanzas o que solamente reciben órdenes de sus mandos que además las
reciben de los que nos gobiernan, no entendemos que ese cuerpo policial sea
capaz de disparar muy cerca de inmigrantes
que nadaban camino de la liberación del hambre que padecían y que muchos
dejaron la vida en el intento o lo que hemos visto esta semana que denigra su
profesión y consiguen el rechazo de la sociedad.
No hay derecho a
emplear la fuerza contra unos pobres desgraciados que huyen de la miseria a
base de darles palos para bajarlos de la valla de Melilla, para después devolverlos
a Marruecos como si fueran ganado.
Pero lo que ha
clamado al cielo fue la actuación contra un joven que fue golpeado el pasado
miércoles por agentes de la Guardia Civil, y que ha perdido un riñón y tiene medio cuerpo
paralizado, según ha informado la ONG melillense Predein, que ha conseguido
contactar con el inmigrante después de que recibiera el alta en un hospital de
Nador. Esta organización fue la que recogió en un vídeo la agresión
El portavoz de
la entidad, José Palazón, ha explicado que el joven “no sabía bien lo que le
había pasado”, y sólo ha sido informado de que fue necesario inyectarle una
solución para devolverle la conciencia. Este joven es uno de los 150
inmigrantes que el pasado miércoles se subieron durante horas a la valla
de Melilla después de un intento de salto protagonizado por más de 200 personas
que fue repelido por la Guardia Civil y las fuerzas marroquíes. Sólo tres
consiguieron superar el perímetro aquel día y llegar al Centro de Estancia Temporal
de Inmigrantes (CETI).
La Delegación
del Gobierno afirmó que el joven estaba ejerciendo “resistencia pacífica” pero
la ONG mantuvo desde el principio que estaba inconsciente mientras se produjo
su devolución ilegal a Marruecos.
El joven cayó
al suelo y fue apartado de la zona por dos guardias que, conforme muestra el
vídeo, intentaban sin éxito que se mantuviera sentado. Acabó tumbado de lado,
con la cabeza en el asfalto, hasta que cuatro agentes lo llevaron en volandas
por la puerta de servicio de la valla hasta el lado marroquí.
Tras unas
primeras “informaciones contradictorias”, Palazón ha podido hablar
personalmente con él, contrastando así que estaba vivo, información que se
cuestionaba en un principio, y que había sido herido de gravedad: le han
quitado un riñón y con la movilidad mermada, ha necesitado ayuda para poder
abandonar el centro hospitalario.
¿Quién o quiénes
son los responsables de este trato a seres humanos? ¿No tiene nada que decir el
Gobierno del Sr. Rajoy y su Ministro del Interior tan católico, apostólico y
romano, de esta lamentable actuación policial? ¿Se quedaran todos callados
hasta que la gente se olvide?
Sea como sea, alguien
tendría que dimitir o ser cesado. No se puede seguir tolerando este tipo de
actuaciones tan brutales.
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