Desde hace unos días miles de españoles están inmersos en una campaña electoral que ha de decidir a los que nos representará en Europa.
Un parlamento de más de setecientos miembros en los que España estará representada por algo más de cincuenta. Un grupo bastante pequeño para hacer oír los problemas que tiene esta sociedad. Ninguno de los que sean elegidos tendrá la libertad de expresar sus criterios si antes no ha pasado por la censura de sus respectivos grupos. Prima la mayoría para imponer las ideas, los recortes o las ayudas a los países que componen la Comunidad Europea.
Mientras tanto, los que están en esas listas, se esfuerzan por convencer a un pueblo que sus programas nos pueden sacar de la miseria y del paro.
No dudamos que algunos de estos candidatos lucharán por sacar adelante los problemas con que se enfrenta actualmente las diferentes regiones españolas. Estamos seguros que intentarán que Europa vea los españoles como somos en realidad y no como los europeos nos ven cada puente llenando las playas, hoteles y restaurantes. Esa minoría que dispone de medios para tomarse unos días de descanso en nuestro país o fuera de él, son los responsables de que los europeos nos consideren unos vagos y unos derrochadores.
En un país como el nuestro con más de seis millones de parados, no se puede salir en televisión a decir que hemos salido de la crisis, que vamos muy bien, que nos van salvar de la ruina. No se puede abrir un Telediario cada vez que existe un puente con la noticia que millones de coches salen de las grandes capitales con sus propietarios disponiendo de unos días de descanso. Tenemos que dar a conocer a Europa la verdadera España: la España de las colas en los bancos de alimentos, la de miles de seres comiendo en lugares como Cáritas o la de personas mayores saliendo a las calles con pancartas defendiendo sus derechos y su dinero robado por unos banqueros y una banca subvencionada por Europa con el beneplácito de nuestro gobierno y siendo este el que se hace cargo de esa deuda con la Comunidad Europea. Unos bancos que no oyen a los que les piden créditos y que además utilizan el dinero que les ha proporcionado Europa a un bajo interés, para comprar deuda pública de nuestro gobierno a intereses de dos o hasta cuatro puntos de diferencia. Negocio redondo a cargo de todos los españoles.
Debemos llevar a Europa la situación de nuestras islas que morirán dentro de poco cuando la empresa Repsol se emplee en perforar nuestros suelos marinos en beneficio propio y de algunos políticos que demuestran cada vez más su interés por cargarse de un plumazo nuestras costas y la industria hotelera que buscará otros paraísos donde construir sus hoteles lejos de una playas contaminadas y carentes de interés.
Un parlamento de más de setecientos miembros en los que España estará representada por algo más de cincuenta. Un grupo bastante pequeño para hacer oír los problemas que tiene esta sociedad. Ninguno de los que sean elegidos tendrá la libertad de expresar sus criterios si antes no ha pasado por la censura de sus respectivos grupos. Prima la mayoría para imponer las ideas, los recortes o las ayudas a los países que componen la Comunidad Europea.
Mientras tanto, los que están en esas listas, se esfuerzan por convencer a un pueblo que sus programas nos pueden sacar de la miseria y del paro.
No dudamos que algunos de estos candidatos lucharán por sacar adelante los problemas con que se enfrenta actualmente las diferentes regiones españolas. Estamos seguros que intentarán que Europa vea los españoles como somos en realidad y no como los europeos nos ven cada puente llenando las playas, hoteles y restaurantes. Esa minoría que dispone de medios para tomarse unos días de descanso en nuestro país o fuera de él, son los responsables de que los europeos nos consideren unos vagos y unos derrochadores.
En un país como el nuestro con más de seis millones de parados, no se puede salir en televisión a decir que hemos salido de la crisis, que vamos muy bien, que nos van salvar de la ruina. No se puede abrir un Telediario cada vez que existe un puente con la noticia que millones de coches salen de las grandes capitales con sus propietarios disponiendo de unos días de descanso. Tenemos que dar a conocer a Europa la verdadera España: la España de las colas en los bancos de alimentos, la de miles de seres comiendo en lugares como Cáritas o la de personas mayores saliendo a las calles con pancartas defendiendo sus derechos y su dinero robado por unos banqueros y una banca subvencionada por Europa con el beneplácito de nuestro gobierno y siendo este el que se hace cargo de esa deuda con la Comunidad Europea. Unos bancos que no oyen a los que les piden créditos y que además utilizan el dinero que les ha proporcionado Europa a un bajo interés, para comprar deuda pública de nuestro gobierno a intereses de dos o hasta cuatro puntos de diferencia. Negocio redondo a cargo de todos los españoles.
Debemos llevar a Europa la situación de nuestras islas que morirán dentro de poco cuando la empresa Repsol se emplee en perforar nuestros suelos marinos en beneficio propio y de algunos políticos que demuestran cada vez más su interés por cargarse de un plumazo nuestras costas y la industria hotelera que buscará otros paraísos donde construir sus hoteles lejos de una playas contaminadas y carentes de interés.
No me olvido de nuestra agricultura y de la pesca. Europa tiene que ser más condescendiente con los aranceles que aplica a los productos de estas tierras para ser consumidos por los europeos. No se puede seguir exportando compitiendo con Marruecos con una mano de obra propia de esclavos para sacar unos productos a unos precios imposibles de hacerles frente. No se puede seguir con los tratados de pesca con Marruecos en los que nuestras islas siempre salen perjudicados. Nuestra flota pesquera es artesanal en su mayoría y no puede hacer frente a flotas como la japonesa, rusa o coreana que disponen de mejores barcos y dotados de los últimos adelantos tecnológicos.
Esta situación que nosotros planteamos es la que deben llevar en sus programas los partidos y esos parlamentarios que intentan representarnos en la Europa de los mercaderes.
Estamos en elecciones, nuestras calles se llenan de carteles y de actos para conseguir nuestros votos y nosotros observamos fotos de candidatos que no conocemos de nada, gente que no sabemos de dónde sale, a que se dedica y cuáles son sus intenciones. Solamente las siglas de sus partidos les avalan.¿ Hasta cuándo tenemos que esperar a unas listas abiertas y que puedas elegir a la persona y no a su partido político?¿ Por qué los partidos pueden presentar a miembros que no viven ni tienen nada que ver con la Comunidad por las que se presentan?
Este año, muchos jóvenes votarán por primera vez y ellos serán los que en el futuro pueden cambiar esta sociedad podrida por la corrupción, los abusos, el hambre, el paro y la miseria. Seguramente cuando eso ocurra el que escribe estará muy lejos. Allí donde la soledad es infinita y desde donde seremos felices si ellos consiguen cambiar a España.
Esta situación que nosotros planteamos es la que deben llevar en sus programas los partidos y esos parlamentarios que intentan representarnos en la Europa de los mercaderes.
Estamos en elecciones, nuestras calles se llenan de carteles y de actos para conseguir nuestros votos y nosotros observamos fotos de candidatos que no conocemos de nada, gente que no sabemos de dónde sale, a que se dedica y cuáles son sus intenciones. Solamente las siglas de sus partidos les avalan.¿ Hasta cuándo tenemos que esperar a unas listas abiertas y que puedas elegir a la persona y no a su partido político?¿ Por qué los partidos pueden presentar a miembros que no viven ni tienen nada que ver con la Comunidad por las que se presentan?
Este año, muchos jóvenes votarán por primera vez y ellos serán los que en el futuro pueden cambiar esta sociedad podrida por la corrupción, los abusos, el hambre, el paro y la miseria. Seguramente cuando eso ocurra el que escribe estará muy lejos. Allí donde la soledad es infinita y desde donde seremos felices si ellos consiguen cambiar a España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario