Según Mallorca Zeitung, el mayor periódico en alemán de las Baleares, Apfel está ilusionado con su "nuevo reto profesional" en "la isla de sus sueños".
"Esto no se va a politizar, aquí todo el mundo es bienvenido, también izquierdistas" Apfel, de 43 años, no ha renunciado a su ideología, que denomina "posiciones patrióticas", pero recalca que el local que ha recibido en traspaso no va a convertirse en un punto de encuentro de la ultraderecha.
¿Quién puede creer a este Sr. cuando no ha renunciado a su ideología?¿Todavía sigue creyendo en los Reyes Magos pensando que personas comprometidas con la izquierda española visitarán su local?
Según la prensa alemana, Apfel abandonó todos sus cargos por sorpresa la pasada navidad, después de que arreciasen las críticas en el entorno neonazi sobre su presunta aproximación sexual a un joven camarada.
Siempre hemos defendido la libertad sexual de las personas, pero existen casos en lo que algo huele a montaje y que este Sr. convertirá su bar en un lugar de encuentro de sus camaradas españoles y si no, tiempo al tiempo.
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