El periódico El Día de Tenerife trae como todos los días la
perorata del Don José su Director en las que un día sí y el otro también nos
habla de la independencia de Canarias de lo malvado que es el presidente
Paulino Rivero, de lo “gilis” que somos todos los canariones o como él dice en
sus panfletos “los de la isla mas envidiosa y la más desagradable por su
fealdad”. Pero esta vez, aún no queriendo, queremos dar a conocer una parte de
su artículo del día de hoy por los problemas que puede acarrear en cualquier
momento si sus consejos los llevaran a cabo cualquier loco que se crea lo que
este hombre escribe.
Reproducimos esa parte del artículo que dice así:
“Paulino Rivero tiene que dimitir o hay
que echarlo por ser un político ruin,
traidor y descerebrado. Y si no dimite, debe producirse un movimiento
en su propio partido, en el que sabemos que hay personas sensatas y patriotas,
para apearlo del poder y recomendarle que, junto con su esposa Ángela Mena,
emprenda sin demora el camino del
destierro ya que su presencia en las Islas puede desencadenar una revuelta violenta de un momento a otro. Un
altercado que rechazamos y desaprobaríamos en el caso, cada vez más probable,
de que se produzca, pero la ira del
pueblo es incontenible cuando se desata en contra de las tiranías. Ocurrió en Francia por los abusos de la
corte de Versalles y ha ocurrido en otros lugares desde entonces. Ahí tenemos el ejemplo de lo que ha
sucedido en los países árabes. Por si fuera poco, el déspota político se
prodiga en la prensa que mantiene con nuestro dinero dando opiniones. ¿Qué
puede opinar de algo quien no sabe gobernar?”
El Sr. Rodríguez con su editorial está incitando a la violencia
y además hace unas comparaciones que ponen los pelos de punta: su idea de la
Revolución Francesa que acaba con los gobernantes en la guillotina o la de los
países árabes que han conseguido la libertad después de unas revueltas que
terminaron con miles de muertos. El Sr. Rodríguez tiene la gran suerte de vivir
en una Democracia y en un país en el que la libertad de expresión le permite
escribir las barbaridades que salen de su pluma cada día. Ese país que tanto
detesta y del que le gustaría la independencia de estas islas, le permite que
pueda criticar al Presidente de una Comunidad Autónoma por no haberle concedido
una emisora de radio para seguir intoxicando a los canarios con sus ideas.
En otro país, si se aplicara la Ley,
seguramente la Fiscalía hubiera instruido una causa por incitar al pueblo a la
violencia contra una persona. Se salva porque ese país que detesta, considera
la libertad de expresión, pero una cosa es decir lo que quieres que escuchen de
ti y otra es llevar a la cabeza de un loco la idea de la agresión.
¿Qué ocurriría si hoy, mañana o
pasado, alguien agrede a Paulino Rivero?¿ Qué argumentos esgrimiría el Sr. Rodríguez?
1 comentario:
Está como una cabra... muy peligrosa.
Publicar un comentario